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Ciencia
El potencial de la seda

rescatado por Gandalf
 

Pórtico Luna


Los investigadores de la Cornell University están desarrollando un polímero que imita y mejora la seda natural y que tendría diversas aplicaciones, incluyendo chalecos antibala y vendaje para heridas.

El material es novedoso porque puede expandirse entre 3 y 6 veces su tamaño normal, manteniendo su dureza y rigidez. Será también biodegradable y biocompatible.

El polímero reproduce y mejora las características de la seda natural, producida por los gusanos de seda. Desarrollado por Dotsevi Sogah (ver imagen) y sus compañeros de la Cornell University, se basa en la estructura básica de esta última, deducida en los años 50.

La elasticidad de la seda se debe a su particular estructura cristalina, que contiene un patrón de plegamiento de proteínas especial, inducido por aminoácidos. Ante esta evidencia, los científicos de Cornell se preguntaron si podrían diseñar material con la misma propiedad, aunque sin todas las secuencias de aminoácidos conocidas en la proteína (existen un total de 20 aminoácidos en la naturaleza, presentes en una gran variedad de permutaciones).

El equipo de Sogah eludió los aminoácidos creando un híbrido molecular de estructuras naturales y hechas por el Hombre. Las moléculas naturales de la seda fueron combinadas con otras sintéticas "pieza a pieza". Estas últimas proceden de una gran base de datos de materiales, como el óxido de polietileno, el óxido de polipropileno, el polietileno y el nylon.

De esta forma, los químicos han creado una serie de materiales novedosos que poseen extrema flexibilidad, fortaleza considerable y solubilidad en agua. Por ejemplo, la elasticidad alcanza un 300 por ciento del tamaño normal antes de la rotura, aunque una de las muestras alcanzó el 600 por ciento.

La seda híbrida puede servir para hacer fibras o películas. Tendrá aplicaciones en el ámbito textil (como en los chalecos antibala), biomédico (se podrá mezclar con materiales orgánicos en medicamentos, donde se expandirá para albergar sustancias, o utilizarse para fabricar vendajes), etc.

También podrá usarse como superficie orgánica para que ciertas proteínas, como los anticuerpos, puedan unirse a ella sin ser absorbidas y así ser estudiadas mejor.

Sogah ya está intentando ampliar su repertorio de moléculas útiles. Está buscando las proteínas responsables del endurecimiento de los dientes, y está interesado en emular materiales como el colágeno, la proteína fibrosa que se encuentra en el tejido conectivo de la piel, tendones y huesos. El objetivo: mejorar la naturaleza.