corner
Archivo/Escritos
     
   
a
 


Inicio

 
Novela
Ciencia Ficción: Una novela de Ion Tichy (Cap. 3: El Asunto Tichy)

por Ion Tichy
 

Pórtico Luna

CAPITULO 3: El asunto Tichy

 

Scotland Yard otoño de 2008

.....---Siéntese, Greg

Sheppard prendió un veguero. A Gregory le resultaba hediondo el aroma de aquel tarugo, pero se había acostumbrado. Lo soportaba con paciencia. Y no porque Sheppard fuera su superior.

Sheppard era un buen hombre. Gregory le respetaba y eso no tenía que ver con el temor reverencial de los subordinados. Su jefe era un convulso adicto al tabaco y él sentía el deber moral de mostrarse comprensivo al respecto. La verdad es que no podía imaginarse a Sheppard sin echar humo constantemente. Bueno, sí que lo había imaginado en alguna ocasión. Y esa representación imaginaria no le hacía demasiada gracia. Bajo esa circunstancia ficticia, Sheppard sustituía todo el humo que no podía expirar por un humor de perros que le agriaba el carácter hasta el límite de lo inaguantable. Greg prefería la más horrible de las combustiones. Así que ante la irreversible adicción del jefe no le quedaba otro camino que compadecerlo, secretamente, eso sí, por que lo contrario podría reultar humillante, en especial para una persona como Sheppard.

Gregory tomó asiento.

.....---Le necesito, Greg.

.....---Nada nuevo bajo el sol ---contestó Gregory con retranca. Greg era muy fino para la ironía. A Sheppard no le importaba este rasgo peculiar en el talante de Greg. De hecho, le gustaba la naturalidad con la que Gregory disparaba sus ingeniosos reproches.

.....---Greg, le considero el mejor de mis hombres para el asunto que tengo ante manos. Requiere una búsqueda ingente de información. Usted se desenvuleve perfectamente con las computadoras. Sabe dónde y cómo buscar. Eso significa ahorro de tiempo. Tiene usted conocimientos suficientes para descubrir a tiempo si el paso que acaba de dar no es más que una pista falsa. Desecha fácilmente los caminos que no llevan a ninguna parte. Cuando finalice la tarea de documentación se hallará usted ante una colosal montaña de informaciones. Deberá separar el trigo de la paja. Ya me entiende. Le he elegido entre otras cosas por que está adecuadamente familiarizado con la cibernética.

.....---Es una de mis pasiones ---reconoció Gregory

.....---No de las mías ---replicó Sheppard con cierta resignación --- Maldita la gracia que me hace tener que ocuparme de esto.

Vencido por la curiosidad Gregory se apresuró a preguntar de qué se trataba. El Inspector giró sobre su silla y cogió de la estantería un archivo cosiderablemente voluminoso. Lo soltó a plomo sobre la mesa-despacho. Adherida a la carpeta, Greg pudo leer una etiqueta que decía: ASUNTO TICHY.

.....---!Vaya, Jefe! ---Greg silbó de asombro--- Llevo años soñando con algo parecido.

El Inspector se reclinó para acomodar su espalda y avivó la brasa mortecina de su cigarro.

.....--Usted, Greg, es joven. Comprendo su interés por estos temas. No quiero decir que yo los desprecie y que no les conceda la importancia que merecen; en su justa medida, claro. En cierto modo, ésta es también mi época, no lo olvide. Pero no me obsesiona la informatización global. Usted pertence a una generación que vive en todo momento pendiente de lo que se cuece en la Red. Esto les afecta tanto que cuando se van a dormir gastan los pocos minutos previos a la inconsciencia repasando lo que han asimilado durante el día. No quiero ni pensar de qué se compondrán sus sueños. Ya la mañana siguiente, se levantan pensando en Red, trabajando en Red, comunicándose y divirtiendose en Red. A mi edad esta contínua interacción me resulta excesiva. Yo soy bueno en lo mío. Contrabando, narcos, asesinos psicópatas, vandalismo organizado...Ahí me muevo con soltura. Creo que lo he demostrado a lo largo de 40 años de servicio.

.....---Su currículo es intachable ---asisntió Gregory

.....---Puede. Pero creen que estoy viejo para estos trotes. Que no sirvo ya para casos verdaderamenbte grandes. Quizás tengan algo de razón.

.....---No piense así. Aqui se le admira. Aún no he encontrado a nadie que hable mal del Inspector Sheppard. Todo son parabienes, se lo aseguro.Y no tome esto como un cumplido.

.....---Sé que lo que dice es verdad. O cree que soy insensible a las muestras de cariño de mis hombres. pero los que mandan no piensan de igual manera. Por eso me han encargado este asunto ---aspiró con gozo una calada eterna. Luego prosiguó su discurso, forzando una risa artificial que añadía a sus palabras una segunda lectura, sibilinamente cáustica.--- Je, Je, un viejo zorro, harto de detener criminales, dedicado de repente a la caza de fraudes artísticos. Sheppard, el imcombustible Sheppard, debe ahora investigar el uso ilícito de la Cibertecnología.

Gregory le devolvió una sonrisa cómplice:

.....---Los tiempos cambian, Jefe. Y los delitos también.

.....---No todos, Greg. Hay algo inmutable en la naturaleza humana, para bien o para mal. Muchas acciones perniciosas para el prójimo vienen repitiéndose indefectiblemente desde que algún lunático, incompresiblemente absurdo, tuvo el arrebato de crear este mundo. Esas malas artes sobreviven por encima de los cambios sociales, aun de los más significativos, sin que éstos les afecten más que en pequeños detalles coyunturales. Muta la forma, pero en la raíz son los mismos delitos, desde el principio de los principios. Mire Greg, hace sólo un par de décadas, que la vida en la Tierra está condicionada por el uso que la gente hace de la información computerizada. Y ya ve; en poco más de 25 años, los abusos en la Red son moneda diaria. Se ha abierto una nueva vía y son muchos los que se devanan los sesos para hacerse un lugar en Internet, antes que los demás. Hay auténtica obsesión por copar espacios. Es una nueva colonización. Exploras, descubres y pones una pica en Flandes, como quien registra una propiedad. La Red es de todos, pero los espacios que la forman están reservados. Nadie ajeno puede acceder a ellos. No hay modo, salvo el previo pago, naturalmente. Si encuentras un punto de interés, resulta que allí ya hay alguien. El que llega primero tiene control absoluto. Tienen el derecho de admisión y de explotación. Y tú no puedes desplazarlos. La Red es enorme, pero al paso que vamos se va a quedar pequeña sin que podamos reaccionar. La delincuencia digital está acelerando la desaparición de la libertad en el universo virtual. Como ve, Greg, estoy al corriente. Pero déjeme decirle una cosa. Mientras eso ocurre, miles de salteadores, traficantes, engañaviejas y otras especies no menos indeseables siguen deambulando por nuestras ciudades. Aquí, sin ir más lejos, los asesinos se cuentan por centenares. Para la gente de dudosa calaña, el respeto por la vida de los demás sigue siendo una pamema. Y entretanto, el admirado y competente Inspector Jefe de la Policía, buscando el paradero de un tal Tichy, ladrón de ideas y usurpador de metáforas.

Gregory entendía la decepción de Sheppard. Conocía a su jefe lo suficiente como para haber esperado otra actitud. Se atrevió a darle un consejo.

.....---Rechace el caso.

.....---Ya lo he hecho ---replicó Sheppard exhibiendo unos reflejos propios de un policia experimentado--- Petición denegada. Desde este momento, mi único objetivo es encontrar a Tichy. Cueste lo que cueste. Dedicación exclusiva. Tengo prohibido abandonar. No hay excusa, salvo la resolución exitosa del caso o mi propia defunción.

El tono del Inspector era cada vez más enérgico.

.....---Debo encontrar a Tichy. Debo desenmascararle primero. Si lo consigo, entraremos en la segunda fase, que consiste en decubrir en la Ley algún resquicio por donde poder meterle mano. Y después, llevarlo a los tribunales aportando todas las pruebas imprescindibles para garantizar su condena.

.....---La verdad es que el caso no es baladí ---Greg, trataba de aportar su propio punto de vista--- Nos espera un camino espinoso, jefe. Esto tiene más implicaciones de las que asoman a primera vista. No es sólo en la Red, que interesan estos tejemanejes. Los media tradicionales escupen a diario montañas de noticias alusivas a esta creciente manipulación de la tecnología.

.....---Pues si la Red es tan libre, que se encargue de solucionar sus propios problemas internos. Desde dentro se debería disponer de métodos eficaces de "purificación". La Red debería garantizar mecanismos internos para la "limpieza". La Policía tiene ya suficiente trabajo. Como le decía, los delincuentes clásicos no descansan. Mucho dinero del que se mueve hoy día en la Red es

todavía demasiado "virtual", poco atractivo para los delincuentes con poca paciencia. Esos buscan dinero fácil. Además, por el momento no es posible matar a nadie desde un computador. De maner directa, quiero decir. La Policía, Gregory, se inventó para atajar el mal allí donde éste se hallara. Y todavía, hoy por hoy, el mal vive en la calle. No tienen bastante con que vigilemos las calles. Ahora quieren que también patrullemos por las autopistas de la información. ¿Se llaman así, no? Y apelan a nuestra vocación de servicio. Y ya me ve usted trabajando para aplacar las quejas de los autores, de los editores, de las distribuidoras, de las productoras, y cómo no, de los vendedores, que no han tardado en apuntarse a la cruzada alegando el descenso vertiginoso de sus beneficios. No hace tanto, eran pequeños comerciantes los que veían como sus negocios se iban a pique. Protestas, huelgas y todo lo que usted quiera. Desde arriba no les hacían maldito el caso. Se veía como un proceso natural en el desarrollo de una sociedad. Los tenderos debían asumir ese cambio. Renovarse o morir ¡Cuántos oficios, cuántas manufacturas artesanas, cuántos modos de transacción han desaparecido con el paso del tiempo! Te explicaban esto y ¡listo! Ya se apañará usted como mejor sepa; nosotros nada podemos hacer para desviar la trayectoria histórica en su lógico devenir. Pero hoy, Greg, todo son macropolios. No queda en todo el planeta un sólo punto de venta de lo que sea, que no pertenezca, de una forma u otra, al régimen de cualquiera de esos gigantes empresariales. Con el demonio hemos topado, Greg. Los grandes capitostes no suman el 0´0001 por mil, de los votos. Pero tienen poder. Tienen "el" poder. Dos millones de ciudadanos te votan. Por que aportas años de experiencia, oficio y buen hacer. O por que propones renovaciones llenas de ilusión. Y luego, en un sólo mes, cualquier capo te bota del puesto por que sí, por que no le gustas, por que no le gusta lo que haces, por que no te sometes a su dictadura interesada. Presionan a las altas instancias, que por lo general dependen de "su" dinero, tiran de juego sucio o te montan una campaña de prensa infame de la que no podrías resarcirte ni aunque gozaras de tres reencarnaciones. Esto tenía que reventar tarde o temprano. Parece que hasta aquí han llegado. Ahora emplearán todo el poder al alcance de sus manos para acabar con la piratería en el arte. Es el momento. El monstruo que puede devorarles se autoalimenta exponencialmente. Su destrucción es ya una urgencia. Si no actúan con celeridad es capaz de aniquilar de un plumazo la sartén que ellos tienen ahora por el mango. Creen, o al menos eso les conviene, que el comercio tiene sus canales. ¿Qué es eso de que hayan muchos individuos que obvien cómo hay que hacer las cosas bien hechas y pretendan construir ellos mismos sus propios canales? Eso es lo que pasa, Gregory, ni más ni menos, que no es poco.

Greg escuchaba con interés la disertación de Sheppard. Interrumpió para redirigir la conversacioón.

.....---Pero Inspector, ¿por qué es tan importante Tichy?

.....---Tichy ---prosiguió Sheppard--- es el mayor plagiador de la historia y el hombre más leído del momento. Comenzó a apropiarse de las ideas ajenas y le cogió el gusto. La Red le permitía esquivar la Ley. Bajo su amparo se atrevió a reproducir párrafos enteros de muy diversos autores, combinándolos, sui generis, con otros, es de suponer que salidos de su propio esfuerzo. El caso es que tuvo éxito. No me pregunte por qué. Antes le he hablado sobre la naturaleza humana con respecto a las malas artes de los canallas. Usted ha comprobado la rotundidad de mis afirmaciones. Pero si hablamos de los caprichos en el gusto estético de las masas, no me pregunte usted nada acerca de la naturaleza humana. Es posible que sólo el capricho pueda explicar ese éxito. En cualquier caso, es un hecho. Tichy era perfectamente consciente de ello. Eso le llevó a prescindir de su talento y a utilizar el de los demás. No indiscriminadamente, claro. Tichy ha operado siempre con unos criterios bien fundamentados. Capítulos enteros de sus celebérrimas novelas se distribuían a lo largo y ancho de su obra, construída con literatura de la más extraña procedencia. Se cree que casi la mitad de su producción está compuesta por novelas en las que ni una sola frase es de fabricación propia. Bien pensado, todo este embrollo tiene algo de fascinante. Al parecer, la gente, que no lee a Steinbeck, a Shaw o a MoliËre, ni siquiera por equivocación, disfruta enormemente viendo fragmentos de sus obras, recopilados según el orden que se le antoja a Tichy. Permítame que añada una impresión personal ---Sheppard echó mano a la caja de los puros--- Creo la que la gente disfruta de esas mixtificaciones tramposas, especialmente por que las firma Tichy.

.....---¿Sólo por eso? ---interrumpió Greg

.....---Especialmente por eso. Naturalmente hay más. Se le atribuye una rara habilidad para obtener historias originalísimas con la sola combinación de textos plagiados. Los críticos, más ávidos de notoriedad que de rigor, lo ensalzan sólo para subirse al carro. Parker, que no es precisamente un hombre que necesite más prestigio del que ya tiene tras 20 años de profesión y más de 50 ensayos críticos de una excelencia modélica, llegó a afirmar en una conferencia de esas que reúnen a lo más granado de la intelectualidad europea, que Tichy ha hecho del plagio, un arte. ¡Qué más puedo contarle! Tichy tiene su propio espacio reservado en la Red. Desde su atalaya, publica novelas con una periodicidad pasmosa. Cada texto que escupe a la Red acelera el vertiginoso ritmo de sus ingresos. Parece imposible que puedan disimularse tales sumas de dinero. Sin embargo, este procedimiento ha fracasado siempre que se ha intentado. Los Servicios Secretos de la Policía han hurgado en su fortuna, como último recurso. Pero ni por ésas. Decenas de informes siguen empolvándose por los archivos de varias comisarías, incluída la Jefatura. Pero ni apuntando a su dinero hemos hecho diana. No hay manera de seguirle la pista por esa vía. Sabe guardarse muy bien sus espaldas. O al menos, sabe perfectamente cómo comprar sabios consejos. Nunca pisa en falso. Expertos en proteger legalmente inmensas fortunas le han asesorado todo lo certeramente que cabría esperar de alguien a quien le sueltas más dinero incluso del que se atrevería a pedirte. Ya sea un genio de los negocios, o sea un avispado comprador de información reservada, Tichy lo tiene todo bien atado. Ingresos que pasan directamente a Fundaciones, Sociedades que filtran dinero a mansalva y cuya consistencia física es similar a la de un fantasma, intermediarios, hábiles maniobras para desviar capital, fintas al fisco, testaferros...En fin, nada que hacer. La Policía, los Servicios de Inteligencia o la mismísima Fiscalía del Estado pueden abrir una investigación cuando lo crean conveniente. Peros los Bancos pueden dar carpetazo al asunto con la misma facilidad. Esto me revuelve el estómago, Greg. El Sistema, preocupándose de la Red; asustado ante una revolución novedosa, tanto, que aún no han dado con los mecanismos adecuados para su control. Y mientras, los Bancos eludiendo responsabilidades, amparados en su sagrada impunidad.

.....---Bueno, en esto el caso Tichy no difiere tanto de otros asuntos similares ---apostilló Gregory sin una intención claramente definida.

.....---No crea, Greg. Tichy está creando escuela. Además de todo lo que se piense de él, Tichy es también un ideólogo. Encabeza un movimiento contra la propiedad intelectual, contra las Sociedades Generales de Autores o contra la distribución artística sometida a las leyes del mercado. Lanza postulados revisionistas: acceso libre al arte, como necesidad primaria; la estética como factor esencial del desarrollo personal; igualdad de oportunidades para todo el que desee hacer público su arte, repudiando la selección según el criterio de la calidad; organizaciones activistas, una Biblioteca Global; en fin, aspiraciones de esta índole. Imagínese.

.....---Algo de eso he oído.

.....---Pues tiene el convencimiento de que como la Red es libre, es en la Red donde el Arte debe encontrar su libertad. Para Tichy, la producción artística es patrimonio de la humanidad. Y se cree en el derecho de tomar de ella, lo que más le convenga y devolverlo en reprochables refritos, muy exitosos, por cierto. No me equivoco, Greg. Esos ensayos llenos de propuestas renovadoras no responden a una necesidad filosófica. Son únicamente la justificación teórica de sus actos. Sólo el olfato bien educado de un viejo policía es capaz de comprender esto. Es una conclusión que escapa a la mayoría de métodos deductivos. Si algo admiro de Tichy es su coherencia. No comete excesos imprudentes. No deja cabida para el descuido. Revise usted toda su obra. A nivel interno, y con referencia a su talante vital, no hallará una sola incongruencia. Por ejemplo, nunca ha registrado ni uno sólo de sus trabajos.

.....---Una medida que adoptó, seguramente por que era inexcusable no hacerlo. No veo necesariamente en ello un acto de prudencia. Podría decirse que casi estaba obligado a ello ---Gregory trataba de aportar matices clarificadores.

.....---Cierto ---replicó Sheppard--- pero esa obligación suponía correr con determinados riesgos. Otros no hubieran tenido la cabeza fría para enfrentarse a ellos. Tichy no sucumbió a ese temor y los resultados de su apuesta son, por el momento, óptimos. Innumerables personas han intentado seguir sus pasos. La lista aumenta. Se renueva a diario. Pero, ¿sabe una cosa, Greg? No sé si Tichy previó esto u obedece a mecanismos que escapaban a su inteligencia, pero el caso es que nadie es capaz de hacer lo que hace él, con unos resultados tan productivos. Toda esa grey de aprovechados tropieza en la misma piedra. Quieren plagiar a Homero, a Cervantes, a Poe o a los hermanos Grimm... y lo que hacen es plagiar a Tichy. Los falsos Tichys beben en las mismas fuentes que sirven a su admirado apóstol para fabricar su literatura. Pero no saben beber. Tichy tiene una habilidad peculiar para la recreación. Una habilidad que le hace inimitable. Un plagiador inimitable. ¿Resulta paradójico, verdad? Pero así es. La gente reconoce sin ninguna dificultad al Tichy "original". ¿Le podemos llamar así? Original. Toda una ironía, ¿no le parece? Y en cierto sentido lo es. Todos los imitadores, sin excepción, son descubiertos. Es uno de los pasatiempos de moda en la Red: descubrir falsos Tichys. La gente de la Red admira tanto a Tichy que no se conforma con despreciar la lectura de sus imitadores, por principio. Van más lejos. Atiborran las webs de los "copiones" con mensajes insultantes, las colapsan. Lanzan contra ellos improperios, como si fuesen muñecos de feria. Para Tichy, todos los honores; para sus imitadores, sólo el repudio. ¡Insólito!

Sheppard interrumpió momentáneamente las explicaciones para liberar un ruidoso suspiro de resignación que llevaba varios minutos aguantando en la boca de su estómago. Satisfecha esa necesidad, siguió informando a su subordinado.

.....---Y ahora está ese Van Vliet, Don Van Vliet, que ha logrado concentrar al mayor número de lectores de la historia de la literatura con sus "Variaciones del mito robinsoniano". Dos meses después, va y presenta su segundo proyecto. El listón de su opera prima y el oportunismo, jugaban en su contra. En la presentación de la novela Van Vliet se mostró muy cauto al hablar de sus expectativas. En aquella comparecencia hubiera firmado cualquier documento que le hubiera garantizado la mitad de los beneficios que en realidad obtuvo. Y ahora anda contando por ahí que quiere reescribir "El Quijote". ¡El caos, Greg, esto es el caos! Le dan a uno ganas de decirle a la gente que haga lo que quiera, que todo da igual. Tres siglos después de su muerte, la actitud de la humanidad ante la figura de Cervantes sigue siendo reverencial. Y nos creemos que su obra es imperecedera, inmune a toda la corrosión que produce el paso del tiempo. Tres siglos, Greg. Solamente tres siglos. ¿Qué significarán Cervantes o Shakespeare dentro de dos mil años? Nada. Si no han desaparecido por completo de la historia del hombre, nos dirán, poco más o menos, lo mismo que hoy nos dice un fragmento de cerámica achilliense.

.....---Pero usted no piensa así

.....---No. Y por eso es tan importante Tichy. Por que la inmensa mayoría de nuestros congéneres tampoco piensa así. Tichy ha abierto un camino. Otros "genios" de la manipulación, e interprete este calificativo con las lentes de su admirable ironía, se pueden colar por este nuevo paso. Tichy es importantísimo, no tanto por sí mismo, si no por que es una punta de lanza. Si pudieramos acabar con él sería un golpe muy duro para toda esa basura que se aprovecha del talento de los demás, con la excusa de no sé que teorías extravagantes sobre el arte, sobre los derechos de autor, sobre un futuro próximo y esplendoroso, el verdadero primer siglo de oro de la humanidad y demás bagatelas. Nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino. Apelan a una nueva cosmovisión .A poco que se detenga a reflexionar sobre ello, observará perplejo, que están construyendo sus cimientos teóricos con más ingenuidad que la que se respira en unos juegos florales. ¿Entiende lo que quiero decirle? Tichy se ha convertído en un símbolo. Es un auténtico referente, un modelo a seguir. Un tótem de la cibernética y de sus aplicaciones. Conscientemente o inconscientemente, está estableciendo un sistema moral para el uso de la tecnología. Desde que irrumpió en este gran teatro virtual, la gente de la Red tiene fundamentos para hablar del Bien y del Mal. Gracias a él, triste es decirlo, se ha dado a ambos conceptos una utilidad que antes no había modo de determinar

.....---A.T. y D.T. ---Apuntilló Greg con su característico humor gris oscuro

.....---Suena a gag ingenioso. Propio de usted. Pero no es descabellada la sugerencia. Tiene más visos de realidad que muchas anticipaciones que aparentan ser inevitables y que luego se quedan en simples boutades. Y aterra pensar así. A nada debemos temer más que a los fabricantes de moralina. Antes de Tichy y después de Tichy. ¿Se imagina algo parecido en un asunto como el de la clonación, por ejemplo? Entenderá por qué debemos detener a Tichy. Nuestro éxito supondría un duro golpe para sus adeptos, aunque también, reconozcámoslo, algo poco práctico. Pero por lo pronto, poco más podemos hacer, salvo esperar a que se muera. Pero aún en ese caso, me temo que sería capaz de resucitar al tercer día.

Gregory rio la gracia. Su interior se removía en una intriga creciente.

.....---Bien, pues ---resumió Greg--- objetivo, encontrar a Tichy. Pero, Inspector, la Fiscalía abrió un expediente hace más de dos años. Las tres o cuatro editoriales más importantes del globo siguen investigaciones paralelas, seguro que en cierto modo más exhaustivas, ya que pueden fintar la ley con la sola condición de que no les pillen. Grandes esfuerzos y todas las posibilidades a su alcance. Y el resultado sigue siendo desalentador. Dígame, Inspector, ¿qué piensa hacer?

Sheppard miró a Greg con un atisbo de semisonrisa, como si estuviera esperando la pregunta. Gregory vio en el rostro de su jefe, el gesto de un hombre que guarda un as en la manga.

.....---Mire, Greg, llevó varios días, con sus respectivas noches, repasando el historial de Tichy. Sus primeras apariciones en la Red, la acelerada difusión de su nombre, sus primeras novelas multitudinarias, el grueso de sus grandes obras. Podría exprimir usted mi cabeza y extraería café. Tengo la sensación de que explotará de un momento a otro. ---Sheppard hizo una breve pausa. A veces le gustaba crear expectación. Eso motivaba a los policias. Aprovechó el impasse para recalentar su puro.

.....---Pero creo que he llegado a una conclusión ---dijo

Gregory lo esperaba. A Sheppard jamás le habían faltado conclusiones. Antes se habría quedado sin tabaco.

.....---¿Algo de peso?

El Inspector habló como tratando de restar importancia a sus palabras.

.....---En realidad no es más que una suposición. Un golpe intuitivo. O algo parecido. Pero no sé...Quizás todo ese ingente volumen de material que he estado revisando haya condicionado inconscientemente mi intuición. Puede que se trate de algo más que una simple corazonada. Algún tipo de proceso deductivo subliminal que ha dado sus frutos.

Gregory estaba seguro de ello. Se mostró ávido por conocer aquella genial ocurrencia que Shepp había cocido en su grande y fría cabeza.

.....---Greg ---continuó--- usted trabaja con la Red a diario. Sabe mejor que yo todo lo referente al fenómeno Tichy. Puede que haya disfrutado con alguna de sus novelas. Tichy arrastra a las masas. Y lo hace desde su anonimato. ¿No acabo de comprender cómo se puede idolatrar a alguien del que se desconoce practicamente todo, salvo su obra? Los humanos somos mitómanos, por naturaleza. Pero desde siempre hemos encumbrado a individuos con cara y ojos, con un determinado temperamento, con una biografía a sus espaldas. Tichy, y otros como Tichy, en cambio, son héroes virtuales.

.....---Esto tiene sus ventajas, Jefe. La incógnita de su identidad, por ejemplo, agiganta el mito, ciñendo sus sienes con una aureola que produce la impresión del genio que está por encima de la vanidad personal. No se le pueden achacar vicios ni afearle conductas. No saber qué es lo que hace en su vida real tiene dos consecuencias inevitables sobre el juicio moral que realiza cualquier ciudadano medio. Primero, que nadie dispone de argumentos para pensar que la vida de Tichy es una suma de monstruosidades, o que el fondo ideológico que anima al mito es contrario al nuestro, de manera que hay una tendencia general a creer que todo lo que hace es ejemplar. Y en segundo lugar, la falta de información objetiva facilita la inventiva del mitómano, que lo reproduce a su modo y manera, sin que se pueda negar la veracidad de su representación. Podemos pensar que es igual que nosotros, por que la realidad no nos demuestra lo contrario, y eso produce siempre una intensa sensación de autoestima.

Gregory no había hablado tanto rato seguido en toda la tarde. A Sheppard le interesaban especialmente las teorías de su teniente.

.....---Le entiendo Greg ---dijo para animarle a continuar--- Pero cuando la gente piensa en Tichy, está obligada a formarse un esquema conceptual, cuaya expresividad, por ejemplo, depende de detalles subjetivos y perfectamente artificiales. No pueden aspirar a alcanzar un rostro vivo. Si hacemos caso de Stendhal, y yo aplaudo a Stendhal en esto, el alma de Tichy sigue siendo un misterio. Tienen que resignarse. La falta de un rostro fiable, debería condicionar la devoción de sus admiradores. ¿No lo cree así, Greg?

.....---No del todo. Quizás es que así es más cómodo, menos frustrante, porque no hay manera de demostrar, por ejemplo, que Tichy es más guapo que yo.

.....----Una apreciación muy interesante. En cierto sentido concuerda con ciertos postulados que hago míos. ¿Sabe? Tengo la convicción de que la admiración que sentimos por los grandes personajes, es puro autoengaño. Cuando alguien dice, por ejemplo, mire La Crítica de la Razón Pura, qué obra tan magna, qué bendición para la humanidad y qué prodigioso cerebro la ha parido, lo que en realidad está diciendo es: mire usted que inteligente soy que comprendo a Kant, o admire usted mi gusto estético por que soy capaz de disfrutar con la música de Stockhausen. Las figuras relevantes para el progreso humano deberían ser modelos a seguir. Los admiradores incondicionales, sin embargo, nunca imitan a sus idolatrados. A lo que en verdad aspiran es a sustituirlos. Se quieren mucho más a sí mismos que a su referente modélico. Creo que esta actitud es algo natural. Lo contrario no puede entenderse más que desde la pura mística. La mitomanía es un ejercicio de autoafirmación como otro cualquiera. Cuando tenga un poco de tiempo libre pensaré en lo que me ha dicho, Gregory. Trataré de encajarlo en mis propios esquemas. Seguro que estaré más cerca de comprender el arrebato de las masas ante ese héroe virtual.

.....---En ese caso, hágame partícipe de sus conclusiones. Me gustaría contrastar opiniones al respecto ---dijo Greg, que estaba íntimamente satisfecho de que el Inspector considerara con tanto entusiasmo su parecer. En aquel momento, para Greg el mundo consistía en un caso a resolver, en un jefe agradecido que solicitaba su ayuda y en su propia existencia, la de un teniente que sentía la importancia de llamarse Gregory. Había borrado de su mente todo lo demás. No existía nada, salvo Sheppard, Tichy y él mismo. Ni siquiera la peste a ceniza le afectaba. Sheppard aceptó de buen grado una futura charla sobre las peculiaridades de la psyche.

.....---Así lo haré ---le contestó--- ahora lo que nos interesa es ese plagiador impenitente.

.....---Por supuesto, Jefe. No he olvidado lo que nos trae aquí. Pienso dar todo de mí para ayudarle a desenmascarar a nuestro hombre. Desde que ha dejado caer la posiblidad de una respuesta a este lío, me tiene usted en ascuas. ¿Qué intuición es esa de la que quería hablarme?

.....---Veamos, Greg, trataré de explicarme mejor, aunque no le prometo concisión. Pero antes, respondame con sinceridad. ¿Está usted cansado?

.....---¿Cansado? En absoluto. No me canso desde que dejé de hacer guardias. Quizás usted desee empezar mañana. Pero si es por mí, podemos seguir hasta quedarnos dormidos.

.....---Bien, pues. ¿Le apetece un café antes de entrar en materia?

.....---Sea.

El Inspector abandonó su puesto y se dirigió a una esquina de su despacho. Allí manipuló durante unos segundos un artilugio que al poco comenzó a escupir cafeína licuada, tras haber sometido cierta cantidad de agua a un proceso de vaporización. El sonido de aquella reacción química sólo era comparable al de una insólita y desacompasada sucesión de gárgaras

Regresó a su puesto con dos tazas humeantes, una en cada mano. Gregory comprobó que el pulso de su jefe era, aún a su edad, francamente envidiable. A Sheppard las emanaciones del café le parecieron insuficientes, así que se animó a mejorarlas encendiendo otro cigarro.

.....---Como le iba diciendo ---prosiguió--- poco puedo decirle sobre nuestro hombre que usted no sepa ya. Es de dominio público. Cualquier mindundi sabe más que yo acerca de lo que este personaje influye en nuestro presente más rabioso. Como comprenderá, yo he sido consciente de ello desde el primer día en el que encaré el asunto. Ya fuese por que la experiencia me ha dictado en otras ocasiones la conveniencia de recurrir a aquellas vías de investigación que aún no habían sido sopesadas, al suponer de antemano la debilidad de sus fundamentos; ya fuese por la necesidad de echar mano de una hipótesis cualquiera, siquiera fuese para desecharla a las primeras de cambio, el caso es que dí en pensar: veamos, Shepp, si tú perteneces a esa élite de marginales a los que cuesta Dios y ayuda obtener provecho de una computadora, que no escondes tus dificultades para manejarte en la Red; si tu desconocimiento de lo que se cuece en un medio tan hipermoderno es comparable al analfabetismo funcional, ¿cómo vas a sacar algo en claro? ¿Cómo vas a tirar de un hilo invisible? ¿Cómo vas a urdir mentalmente una trama que se compone exclusivamente de pruebas intangibles? ¿Cómo voy a traducir la lógica de ese proceso virtual de acontecimientos, en una cadena con eslabones de verdad? Yo necesito eslabones que se puedan palpar con las manos. Necesito cogerlos, sopesarlos, compararlos, analizarlos, probarlos. Es la única manera que conozco para poderlos ubicar en su justa posición. Si la pieza está adecuadamente colocada, puede explicar la anterior y anticipar la que ha de seguirle. Las pruebas no son más que engarces que permiten encajar una serie de hechos, en una totalidad con sentido. Es como un puzzle. Sin embargo, ahora me enfrento con informaciones que no sé como manejar. Puedo encontrarme en la Red con una frase en la que su autor se inculpa de haber matado a su familia, describiendo su bárbara acción con todo lujo de detalles. Pero, ¿quién ha escrito esa frase? ¿Desde dónde se ha escrito? ¿Cuántas verdades contiene? Y uno fija un punto inicial, cuya fiabilidad rara vez es siquiera apreciable, y comienza a tirar del hilo. Y al final del hilo, ¿qué encuentra? Chips, procesadores, pantallas y teclas. Todas las ideas quedan atomizadas en "bits", en dígitos binarios estimulados electrónicamente. Entonces me dije, Shepp, ¿qué tienes que hacer en estas condiciones? Hay otros, mucho más preparadosa para esto. Y no permanecen inmóviles precisamente. Luchan a diario con denuedo para desenredar entuertos. Si los servicios secretos de las Fuerzas de Seguridad y las investigaciones interesadas de los empresarios siguen en el desconcierto más absoluto, ¿qué esperan de un viejo policía a la antigua usanza y cuya mayor virtud es reconocer un culpable con sólo mirarle a la cara? ¿Qué esperan de un hombre que colecciona sellos en pleno siglo XXI, que sujeta su cabello con gomina y que aún escribe cartas de puño y letra? Y sobre todo, ¿cómo puedo serles útil para atrapar a un hombre sin rostro? Es como empezar con un pasquín sin fotografía y en el que en vez del nombre del "buscado" figurara un apodo que de tan común careciera de significación. "El gordo", "el feo", "el moreno". Sí, Greg, así pensaba yo. Es terrible. Parecen los pensamientos de un fracasado. Estaba al borde de la desesperación. Entonces eché mano de una hipótesis. Era como el último clavo al que sujetarme. Sabía que ese clavo me esperaría ardiendo y que era fácil que me quemara. Pero le eché valor. Shepp, me dije, si todos esos prohombres de las nuevas tecnologías no han sabido dar con Tichy, tal vez...tal vez es que no pueden; tal vez es que no se puede, que es imposible. Quizás estén buscando donde no deben. Y ¿sabe lo que pensé, Greg? Imagínese qué locura. Que la única posibilidad de encontrar a Tichy, no pasaba por Tichy. Los expertos han bucedo en Tichy, se han empapado de él y han tratado así de identificar su paradero. ¿Pero quién es Tichy para los expertos? Nadie; una obra prolífica, un capital de dimensiones peligrosas, una marca de fábrica y unos cuantos millones de individuos que pronuncian su nombre. Esto es Tichy para esos sabuesos que andan tras de él. En resumidas cuentas, poco más o menos lo mismo que para usted, Gregory.

Gregory asintió con la cabeza.

.....---Pues bien, me serviré otro café, pero antes déjeme expresarle con unos interrogantes cuál es esa hipótesis a la que decidí aferrarme ---el Inspector miró a Greg fijamente--- ¿Quién fue Tichy? ¿Cómo ha ido siendo Tichy? ¿Quién será Tichy? Una hipótesis algo forzada, lo reconozco, pero mi querido Greg, la fuerza de una hipótesis no radica en que sea verdadera, sino sobre todo en que sea útil.

.....---Me defraudaría si me dijera que la suya no lo es ---replicó Greg que se había levantado a servir él ese segundo café.

.....---Bueno, digamos que ha hecho su servicio. Siguiendo sus dictados, abandoné toda la información que había acumulado y me centré en dar respuesta a esas tres preguntas.

.....---¿Y tiene ya esas respuestas?

.....---No ---respondió secamente--- Tengo la intuición. Ese presentimiento del que le hablé hace un rato. No he podido solucionar ninguna de las tres cuestiones, pero buscando, buscando...se me ha ocurrido algo. No, no tengo esas respuestas, pero tengo una corazonada que de ser cierta me serviría para responder a ellas con un alto grado de verosimilitud.

.....---Será cierta. No puede no serlo. Usted lo sabe. De no ser así ni siquiera me la habría apuntado. Su tono dubitativo suena a truquito, Jefe. Ya le voy conociendo. Está formulando una teoría. Y la pone en cuestión por que desea usted ser cauto. Pero el brillo de sus ojos le delata.

.....--Supongamos que lleva razón. Pero no lance las campanas al vuelo. Sigo sin saber dónde está Tichy. Fundamentalmente por que sigo sin saber quién es Tichy.

.....---¿Entonces...?

Sheppard miró al teniente como si lo que estaba a punto de decir fuese lo más seguro de todo cuanto había dicho

.....---Sé como encontrarlo

Greg enmudeció. Su silencio era muy significativo. Todo lo que necesitaba comunicar en aquel instante podía expresarlo callando. Este rasgo de inteligencia enorgulleció a Sheppard. Sheppard quiso corresponderle y calmar su impaciencia con otro silencio lleno de contenido. Se lo diré todo, amigo mío. Confío en usted.

Greg Oyó. Pensó en lo bien que sonaba en el silencio la palabra `amigo´. Sheppard tomó la documentación que había esparcido por la mesa. Sin pararse a ordenarla la devolvió a su sitio. Abrió luego un cajón de su escritorio y exhibió otro mamotreto. Movió su sillín y se acomodó junto a su subordinado. Sobre la mesa dejó caer un taco de hojas, de modo que fueran cómodamente visibles para ambos. Aún olían a tinta de impresora.

El Inspector Jefe decidió que había llegado el momento de romper el silencio. Para Greg, aquello había sido una demostración de la importancia del lenguaje no verbal. Algo así, era imposible en la Red, pensó. Y se aprestó a escuchar a Sheppard.

.....---Pues bien, amigo mío, mire esto. Fíjese bien en los primeros pasos de Tichy. En 1995 había en la Red 3 direcciones en las que figuraba el nombre de Tichy. Una de ellas consistía en referencias bibliográficas relativas a un personaje de ficción creado por un escritor de origen eslavo a medidados del siglo pasado. Contiene un estudio pormenorizado de la saga de novelitas protagonizadas por el tal Tichy, y por extensión, de toda la obra del autor. Tichy era un personaje estrambótico y absurdo, que gozó de algún éxito en los años 60 y 70. Por lo que he leído, se trataba de un astronauta muy divertido cuyos vajes, fabulados por su creador, incitaban a la reflexión moral, social, política, antropológica y filosófica. Muy propio de la época. Tichy salió tal y como demandaba el humor que el escritor tenía como premisa narrativa. Era un monigote medio loco, medio tierno. Sólo el protagonista de una novela. Un ente de ficción sometido a un proceso de deformación literaria; una caricatura, un personaje imposible. El propio autor, en un rasgo de humor metaliterario, dedicó algunas páginas a una supuesta rama de la historia de la ciencia, llamada Tichografía. El ingenioso artificio animó a algunos devotos de finales del siglo XX a seguir el juego del revisionismo. Se creó una página en la Red, en la que gentes sin demasiadas responsabilidades y propensas al entretenimiento frívolo, organizaban debates insustanciales, con Tichy como pretexto de fondo. ---Respiró un momento, antes de continuar--- Aquí puede usted ver la 3ª de las direcciones que conforman la totalidad de cuantas incorporan el nombre de Tichy hasta 1995. Como ve, es en resumidas cuentas un foro de debate para aficcionados a la Ciencia Ficción. Esto es todo. Poco, muy poco; una suma despreciable en comparación con todo lo que ya se movía entonces por la Red. Y nada iba a cambiar en bastante tiempo. En 1998 nacen 3 nuevas webs que incluyen el nombre `Tichy´. La 1ª es una página donde un tal profesor Tichy teoriza sobre la necesidad de salir de la Tierra con el fin último de redefinir el puesto del hombre en al Cosmos. Abundan las referencias de naturaleza geopolítica, repletas de un exagerado pesimismo malthusiano. La postura de este profesor es, como poco, radical. "Solamente en un marco nuevo puede surgir el hombre nuevo".

.....---Pero, salir de la Tierra, ¿para ir dónde? ---inquirió Greg.

.....---Este profesor-mesías habla constantemente de la Luna. Cita la Luna hasta la saciedad. Pero sin embargo él mismo reconoce que podría ser cualquier otro lugar.

.....---¿Y por qué insiste tanto en la Luna?

.....---Pues él alega que por que es lo que tenemos más a mano. Y por que además ya hemos estado allí antes. ---El Inspector se atrevió a leer directamente de la fuente--- "El que llegue primero a la Luna tendrá el control del futuro, a medio plazo...la luna es sólo un primer paso...el universo no tiene lindes, es un espacio que se abre todo entero para acogernos...la conveniencia de ese futuro para el ser humano depende de la bonanza espiritual de los primeros colonos selenitas...". Bueno no sigo. En general, todos los ensayos siguen por los mismos derroteros. Y a primera vista no hay que hacerles más caso que a otros miles de profetas baratos de esos que saturaban la red hace unos pocos años, con idioteces de similar calibre. Pasemos a la 2ª de las direcciones nuevas en 1998. Se trata de una revista científica, la Tichy´s Research Review, que publican ensayos escritos por "los más innovadores expertos en la materia", como reza en la cabecera editorial. Y sigo leyendo textualmente: "adelantados a su tiempo".

.....---Podríamos hacer averiguaciones sobre algunos de los firmantes de estos textos ---interrumpió el Teniente.

.....---Ya las he hecho ---dijo Sheppard como si eso no tuviera importancia.

.....---¿Y?

.....---Pues que efectivamente eran innovadores y muy adelantados a su tiempo. Tan adelantados, que ninguno de ellos ha nacido todavía. Tambien he recabado la opinión de algunas eminencias en la materia. Todos coinciden. Se trata de una colección de abstracciones especulativas carentes del mínimo rigor. Un fraude en toda regla. El 100% de la Tichy´s Research se escribió fantaseando. ¿Podríamos decir `falseando´? ¿`Falsificando´? Sólo en cierto modo. La revista cumplía todos los requisitos para su absoluta legalidad. Era tan legal como estas llamadas, vía teléfono o vía Red, a esa pléyade de videntes postizos que, previo pago, osan guiar tus acciones futuras. Un lucrativo negocio que gira sobre un evidente atentado a la libertad ajena. Pero son legales. Se justifican diciendo que la gente es libre para consultarles, y que el verdadero atentado contra la libertad ajena sería su prohibición. En fin, todo ello apesta bastante, pero era y es el pan nuestro de cada día.

Sheppard siguió pasando folios.

.....---La 3ª web del 98 es bastante curiosa. Se trata de una página, en la que descargando unos ficheros de audio, podías escuchar la voz de una persona que decía llamarse Ion Tichy y que se declaraba astronauta independiente. Diariamente explicaba en pequeñas cápsulas, noticias sobre el progreso, sobre sus experiencias como piloto superespecializado, sus encargos para la NASA, su afiliación a una especie de organización no oficial, llamada `Astronautas sin Fronteras´.

.....---¿Resultado de las comprobaciones?

.....---Negativo. Hablé directamente con América. El radiopredicador era un completo farsante. Cuando pregunté en Ingeniería Superior de la NASA sobre esos astronautas sin fronteras mi interlocutor se carcajeó sin recato. Dijo que aquello era lo más ridículo que había oído en su vida. Y en verdad lo es, pero me pareció exagerado que dijera que era lo más ridículo que había oído en su vida. Colgué el teléfono con poca y mala educación. Sentí una pequeña humillación. Era como si entre sus risotadas de soberbia me estuviese diciendo: "es la cosa más ridícula del mundo y usted es tan tonto que no se ha dado cuenta".

.....---Hombre, Jefe ---interrumpió Greg--- tratándose de un técnico superior en astrotecnología y siendo americano es perfectamente probable que no exagerase. En América un funcionario de alto rango puede pasar de largo por la vida sin haber visto un prado. ---El Inspector se levantó para servirse un tercer café y Greg aprovechó el impasse para detallar su humorada---

Coja usted a ese individuo superespecialista, llévelo arrastras hasta un prado lleno de vacas y muéstreselo. El tipo seguramente dirá que es el campo de golf más incongruente que ha visto nunca, que no tiene hoyos y que resultaría dificultosísimo jugar con tantos bichos absurdos de esos que tienen manchas, estrorbando constantemente.

Sheppard regresaba riendo y café en mano, sin desparramar una solo gota. Amenazó con sacar un puro.

.....---Sigamos Greg. Estábamos en 1998. Tres direcciones. Pues bien, paralelamente, por las mismas fechas, pueden encontrarse centeneras de redirecciones y links que reconocen, de algún modo u otro, el concepto `tichy´. Un número importante de esas direcciones son los clásicos listados, tan corrientes en la Red, con cápsulas de humor fácil: gags de andar por casa, juegos de palabras, aforismos aparentemente graciosos puestos en boca de celebridades, errores históricos, meteduras de pata memorables y un largo etcétera. Todo muy cutre, muy frívolo, muy vulgar. Ya se sabe lo que pasa allí donde se abocan las masas. He consultado más de 200 de estas ráfagas de humor casero, procurando seleccionar aquellas de procedencia más llamativa. En no menos de 25 aparece algún Tichy. 200 escogidas al azar entre 50000 posibles. ¡Y en 25 aparece algún Tichy! Luego le entregaré la documentación para que la revise. Las que crea oportuno. Pero de momento fíjese en ésta.

Greg tomó la hoja y leyó con interés:

Celebridades Encuestadas

¿qué libro le gustaría haber escrito?

GIACOMMO CASANOVA: "Pero hubo alguna vez 11000 vírgenes? de Jardiel Poncela.

LUIS BU–UEL: Ninguno. Los quemaría todos.

ADOLF HITLER: "Gengis Khan: ese hombre"

SALVADOR DALI: "Yo"

INGMAR BERGMAN: Los chistes del "Reader´s Digest"

MIGUEL DE CERVANTES: Alguno con la mano derecha.

MALCOM MACLAREN: "El capitalismo y la ética protestante" de Max Weber

SID VICIOUS: "El capitalismo y la ética protestante" de Max Weber

ORSON WELLES: Todos

ANDY WARHOL: "Tinta blanca sobre papel blanco"

MILAN KUNDERA: "La insoportable pesadez de ser Milan Kundera"

ISAAC ASIMOV: ¡Ah!, ¿pero me queda alguno por escribir?

ION TICHY: Cualquiera que no sea de Lem.

EL DIABLO: "La Biblia"

DIOS: "El Corán"

ALA: "Tratado fundamental sobre el zapping" (¡¡¡ ¿?¿?¿?¿?¿ !!!)

GROUCHO MARX: Alguno que me resultara imposible de leer. Un estudio definitivo sobre la obesidad en las divas de la ópera,

escrito en rumano antiguo. Aprendería rumano para poder escribirlo y luego sería capaz de olvidarlo en un sólo día para evitar la nefasta tentación de saber qué dice.

TARZAN: "El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado" de Friedrich Engels

CHITA: Alguno sobre Darwin

SATURNO: "Una modesta proposición para evitar que los hijos de los pobres de Irlanda sean una carga para sus padres y su patria" de Johnnatan Swift

.....---Después ---prosiguió Sheppard--- le diré por qué he reparado precisamente en este listado. Pero observe Greg, por que otras direcciones en las que podemos toparnos con nuestro hombre son de lo más variopintas. Aquí tiene usted un colectivo que responde al llamativo nombre de "El Comodín". Se trata de una especie de agenda de las artes es la que se anunciaban los inminentes acontecimientos culturales y que contiene algunos apartados con estudios críticos de artistas minoritarios, bastante bien hechos, por cierto. O un rinconcito para creadores anónimos. En uno de esos apartados, varios individuos con apodo recomiendan exposiciones, libros, películas, obras de teatro, música, etcétera. Hay uno de ellos, con un extraño pseudonimo, `Tío Bulgaria´, que se especializaba en recomendar semanalmente obras literarias con citas alusivas a las mismas. Citas atribuídas, bien a personajes famosos que jamás han realizado tales declaraciones, bien a falsos escritores, periodistas o críticos. Las fuentes bibliográficas a las que supuestamente acude este individuo resultan también desconcertantes. Muchas no existen. Y en la que existen no encontrará usted ni una sola de esas citas. Este sujeto no tenía el menor escrúpulo en utilizar nombres sin permiso, e incluso en inventárselos. En los cinco años de existencia de "El Comodín", recomendó unos 200 libros, atribuyendo más de 800 frases de forma ilegítima. Por cierto, 58 de esas citas están atribuídas a Ion Tichy. ¿No es curioso, cuando menos?. Ese Tichy ensalza o denigra libros desde la Gacetilla de una estación orbital inexistente, desde publicaciones en las que jamás escribió una línea o desde lugares virtuales como "Exterminio en Los Angeles", "Nuevo hombre", "Puntocom .com", "Proyecto Luna", "Profundo olor a Bravío", "Manos y humonos" o "Desde el cadalso, el profesor emitiendo". Pero, y esto ya empieza a ser importante, le diré que desde 1998 hasta 2000, las tres webs oficiales de Tichy pasan a ser más de 700, algunas de ellas inscritas en países ciertamente exóticos. En el mismo año 2000 las referencias paralelas a Tichy son ya incontables.

......---Muy significativo

......---En efecto. Pero lo mejor está por llegar. Con el advenimiento del nuevo siglo y del nuevo milenio, nace en la Red una Agencia de intercambio de información llamada "Pórtico Luna". El portal es oficialmente dado de alta a principios de 2001, en calidad de grupo independiente y no comercial y bajo los auspicios de una productora registrada legalmente con el nombre de "The Joker" y cuyo domicilio social es también virtual. A primera vista parece que el número de colaboradores en el proyecto es amplísimo. Un Ion Tichy aparece periódicamente para plasmar artículos de ensayo-ficción. He leído más de 25 y en todos ellos hay una parte que Tichy ha tomado `prestada´ de otros autores. Los plagios de este Tichy recorren toda la gama imaginable, desde remodelar una idea hasta transcribir una o varias líneas, párrafos enteros a veces. ¿Significativo? Sigámosle la pista. En el año 2002 las colaboraciones de Tichy en portales similares se cuentan por centenares. Comienza a hacerse un nombre en el mundillo cibernauta. En el verano de ese año ve la luz la primera web oficial de Ion Tichy, de 'nuestro' Ion Tichy, creada al objeto de publicar sus obras, bajo el sistema de 'pay per read'. Y casi simultaneamente, anuncia la aparición de su primera novela, "La Pasión según mi padre". En sólo un par de tardes he encontrado propaganda de su página oficial y de su inminente novela en más de 3.500 puntos de la Red. ¡En sólo un par de tardes, le repito! Ese libro lleno de plagios fue, como ya sabe usted, un bombazo literario de primer orden. Dobló la recaudación del mayor de los 'best sellers'. Su segunda novela no se hizo esperar. Confiado en el éxito de su ópera prima, repitió fórmula con idénticos resultados. Su tercera novela sería, ya en su integridad, una recopilación de textos clásicos reordenados con el fin de que adquiriesen un nuevo sentido, obedeciendo a la trama general que Tichy había previsto, no sin ciertas dosis de ingenio. A finales de 2002, con sus tres obras plenamente difundidas, funda una extensión de su web, destinada a la creación de un movimiento activista en contra de la propiedad intelectual y del mercantilismo en al arte. Cientos de miles de personas se adscriben fanáticamente a sus postulados. Y entretanto, Tichy sigue escribiendo prolíficamente. Su modus operandi le permite publicar a razón de una novela por trimestre, con una rentabilidad escandalosa. Las protestas generalizadas en su contra no lograron minar su prestigio y menos todavía su cuenta corriente ---Sheppard suspiró con un deje de indignación contenida--- Principios de 2003. Tichy publica "El nuevo Antiguo Testamento", un catálogo de atrocidades en una visión cruel y despiadada de la divinidad. E inmediatamente, su inversión de la moral judeocristiana, el "Catecismo del futuro", obra de culto entre los sadomasoquistas más refinados. En fin, Gregory, que así lleva varios años, saltándose la ley, con la ley en la mano. Y yo le pregunto ahora a usted, ¿no le parece demasiado para una sola persona?

.....---Depende cómo lo enfoque usted ---dijo Greg dubitativo--- Alguien con una capacidad excepcional para fabular puede escribir ensayos a mansalva. Qué mas da inventarse una teoría sobre el flujo emocional en un astronauta solitario, que una propuesta revisionista de las estructuras estética de la conciencia, que una anticipación política de las desviaciones en la ley general del comercio. Todo es ponerse a juntar letras con una cierta gracia. No se necesita una reflexión previa, ni recopilar información, ni contrastar datos. Una persona medio talentosa, sin otra ocupación que ésa, puesta ante una máquina, puede pulsar muchas teclas en un sólo día.

.....---¿Y puede esa persona al mismo tiempo concebir un sistema filosófico con un aparato estructural coherente, aunque todo, desde las premisas hasta la conclusión, sea un puro disparate, a la vez que organiza movimientos contestatarios, y a la vez que colabora en multitud de colectivos virtuales, y a la vez que apoya propuestas renovadoras desde varios puntos del planeta?

.....---No me resulta impensable ---respondió Greg

.....---¿No? ¿Y si además se reconoce autor de miles y miles de páginas, que cuando menos están fabricadas de modo que le produzcan pingues beneficios, y todo esto en poco más de una década?

.....--¿Pero Tichy plagia?

.....---Plagiar también lleva su trabajo.

......---¿A dónde quiere ir a parar? ---preguntó Greg mientras corregía la postura de su silla

Sheppard recogió todo el material que había esparcido por la mesa. Cuadró los folios y los introdujo en la carpeta. Cerró la carpeta con decisión y la devolvió a la estantería. Una pausa valorativa depertó enormemente la expectación del teniente. El Inspector Jefe le dijo mirándole fijamente a los ojos:

.....---Tichy no existe, Greg. No puede existir. Eso es lo que pienso. Creo que estamos persiguiendo a un fantasma.

Greg Revolvió el pelo con sus dedos.

.....---Explíquese

.....---Con mucho gusto ---prosiguió Sheppard--- Creo que detrás de Tichy hay un grupo organizado. Esos terroristas del arte han personalizado sus acciones para desviar la atención. Han conseguido que la Policía centralice sus pesquisas en un sólo individuo. En un principio Tichy debía ser algo así como un guiño intersectario, una especie de contraseña al modo masón. Estas supuestas agencias de tráfico de información, esas incontables referencias a su nombre esparcidas por medio globo y todas esos absurdos listados de incongruentes vanalidades deben contener claves secretas. Esto último me abrió especialmente los ojos. Tichy es demasiado listo, o mejor dicho, Tichy 'son' demasiado listos como para participar en semejantes despropósitos. ¿Por qué iban a mezclar su nombre entre toda esa bazofia de chistes fáciles? Esos listados son códigos, estoy seguro. Amparados en el anonimato y descargando el peso de sus responsabilidades en un ente ficticio con nombre y apellidos fueron creciendo cada vez más, sin cortapisas, sin freno, con parapeto legal. Cuando fueron veraderamente grandes y necesitaron dinero 'fabricaron' las obras mayores de Tichy. Sólo esto puede explicar que Tichy sea tan prolijo. ¿No le extraña que ningún pseudo tichy haya podido, no ya triunfar, si no siquiera sacar la cabeza con un mínimo de atención por parte del público de la Red? ¡Y mire que son millones y millones de usuarios! ¿Es que no ha habido ni un sólo plagiador con un mínimo de talento? Es iconcebible, Greg. Pero yo tengo una explicación. Nadie plagia con fortuna a Tichy por que está prohibido plagiar a Tichy. Nadie se atreve a profanar el nombre de Tichy. Tichy es tabú. Estoy convencido de que la mayoría de esos falsos tichys son también fuegos de artificio para desviar la atención. El mismo Don Van Vliet podría ser otra maniobra de distracción.

.....---¿Quiere decir ---inquirió Gregory--- que Tichy es una especie de ciberdeidad al servicio de una Iglesia de lunáticos endogámicos con intenciones mesiánicas?

.....----No sé si quiero decir eso. Ahora bien, si lo que me pregunta es qué es Tichy, puedo responderle. Para el ciudadano medio es un geniecillo de las letras, un hábil innovador. Para el lector, es una marca, una garantía de entretenimiento. Para los adeptos iniciados debe ser un modo de vida, el opio de sus jodidas mentes, un logotipo espiritual al que poder acomodar su moralidad, un icono para reverenciar, un tótem. Pero apuesto 10 contra 1 a que para la cúpula, Tichy es una fuente inagotable de dinero, de poder y de manipulación.

.....---¿Y para nosotros, Jefe?

.....---Para nosotros, Gregory, desde este momento Tichy es cualquier cosa menos Tichy.

El teniente volvió a rascarse la cabeza

.....---Inspector, ¿a qué cree que nos enfrentamos?

.....---No lo sé muy bien. Pero es algo grande. Desconozco la capacidad de esa organización para influir en la sociedad y en qué sectores concretos están alterando el orden natural de las cosas. Pero estoy seguro de que en la Red disponen del control de parcelas enormes de poder. Los atentados económicos contra las grandes multinacionales de la música o el cine, contra el conchabeo de la industria editorial o contra los derechos de los autores, son una minucia comparado con la manera que tiene esta gente de condicionar las vidas de los internautas. A eso ellos le llaman organizarse. Pero lo que desean es redirigir la globalización sociopolítica desde el mismísimo interior de la Bestia tecnológica. Greg, están por todas partes. Se han dispersado estratégicamente, acaparando los puestos de mayor privilegio. Es una estructura tejida con arreglo a unos patrones completamente irregulares, lo que la hace invisible a primera vista. No hay apariencias de un dibujo reconocible. Se redistribuyen constantemente, mutan la corteza con tanta velocidad que resultan inaprensibles

.....---¿Quiere decir que por sus propias dimensiones carecen de un centro focalizador?

.....---No ---replicó con celeridad Sheppard--- Claro que existe un centro. Esto no lo ha construído el azar. Pero, amigo Gregory, ese centro no está en el centro. Ni en ningún lugar que peda concebirse como el centro de algo. Una investigación que no tenga esto en cuenta es una pérdida de tiempo. Esa es mi intuición. Fíjese en la primera ley de un buen método policial. Nos dice que debemos primeramente fijar un centro. Pero en este caso todo está construído para que no sirvan los buenos métodos. Ellos nos han regaldo un centro de antemano. Y nosostros hemos tragado, Greg. Es un buen truco. Muy bueno, por que si miramos en ese centro sólo encontraremos a Ion Tichy.

.....---Un fantasma

.....---En efecto, Teniente. El centro que estamos buscando está aquí y allí, en un punto y en su opuesto. Y también por todos los puntos intermedios. La única condición para situarlo es que una vez ubicado parezca cuaquier cosa menos un centro.

.....---Pero si esto es así, ¿cómo piensa operar entonces?

.....---¿Es que no lo ve Greg? Tichy, o lo que pensabamos que era Tichy, no es el centro. Pero eso no significa que Tichy no sea nada. Tichy es como mínimo una referencia. Si Tichy ha sido concebido para desviarnos del centro, sólo a través de él podremos llegar a ese centro. No hay más que cambiar radicalmente lo que nos dicta la lógica. Hay que fijarse en Tichy pero no como si fuese el núcleo de algo sino como lo que es, como una pista falsa. Debemos averiguar cómo nos desvía Tichy de ese núcleo y por dónde nos desvía. Si lo descubrimos tendremos mucho ganado. Tichy es una maraña de enredos cuya esencia última consiste en la confusión. Desenredemos esa maraña y quizás nos encontremos entonces ante un camino despejado. Nos han cambiado los indicativos de dirección, Greg. Averiguemos dónde y coloquémoslos adecuadamente. Hay que peinar el camino de pistas falsas. Esto lo tengo muy claro. Pero no crea que va a resultar sencillo. Tiene usted mucho trabajo por delante. Piense en un puzzle de un millón de piezas. Hay que reconstruirlo. Pero el verdadero problema es que inicialmente disponemos de 150 millones de piezas. Su trabajo, Teniente, consiste en eliminar los 149 millones de fragmentos que no pertenecen a este puzzle. Si lo consigue, yo mismo configuraré el rompecabezas en unas pocas horas.

.....---Entiendo ---dijo Gregory--- ¿Por donde debo comenzar?

El Inspector Sheppard se levantó de la silla, como espoleado por un resorte. Comenzó a transitar por su despacho inquietamente, como si el trazado de sus pasos no obedeciera a un esquema consciente. Andaba y desandaba, dando vueltas en torno a la mesa. Con la misma avidez con la que movía su cuerpo de un lado para el otro, Shepp reinició su parlamento. Parecía que las palabras brotaban de su garganta, como si huyeran de su molesto atolladero.

.....---Teniente ---espetó con energía, sin dejar de moverse alocadamente--- quiero que revise todo este informe. Busque y rebusque en la Red todas cuantas referencias le llamen la atención. Disponga usted del ordenador central. Busque en cualquier lugar donde aparezca Tichy. Hurgue en él sin hacer el menor caso del propio Tichy. Quiero que investige en la Red, y quiero que lo haga de la mano de Tichy, pero olvidándose de Tichy. Tome aquellos caminos paralelos a Tichy y trate de encontrar en ellos alguna unidad de referencia. Quiero saber todo aquello que tenga que ver con Tichy y que no sea Tichy. Quiero que haga un informe con todo tipo de detalles acerca de lo que averigue sobre los Tichys apócrifos. Quiero que estudie detenidamente el mayor número posible de plagios que se hayan hecho en la Red en los últimos 10 años. Quiero saber qué apodos se repiten sistemáticamente en todas aquellas direcciones que tengan relación con Tichy. Quiero saber si hay más personas que desde cualquier púlpito mínimamente importante se hayan dedicado a recomendar con citas apócrifas, libros, películas, licores o juguetes; lo que sea. Quiero saber quién es 'El Largo'; dónde aparece su nombre y para qué. Quiero saber quién es Van Vliet, qué hay detrás de su prestigio, cuánto dinero ha podido ganar, cuál es su peculiar estilo para el plagio, y quiero que haga las comparativas oportunas. Quiero saber qué es "Pórtico Luna", qué es el "Proyecto Luna, y si tienen algo en común. Quiero que investigue a todos sus colaboradores; que mire y remire en todas las webs en las que aparezca cualquiera de esos nombres asociados a Tichy. Trace líneas hipotéticas de investigación. Pruebe con cualquier dato que resulte irrelevante a primera vista. Tire de un hilo hasta que se convenza de que no lleva a ninguna parte. Quiero que recabe datos sobre todas cuantas agencias de información científica, cultural o artística le sea posible. Quiero una estadística completa de aquellas agencias de una natuaraleza similar que se hayan significado por algún u otro motivo en la última década. Quiero que encuentre conexiones entre ellas, especialmente si esas conexiones parecen forzadas. Busque relaciones imposibles; de dependencia, de estilo, de raíz, de trasfondo ideológico o de lo que sea. Busque pautas de comportamiento, modos de pertenencia a la Red, modelos de financiación, semejanzas en organizaciones aparentemente dispares, e incluso opuestas, ya sea en sus presupuestos, en su trayectoria o en su finalidad. Quiero que haga exactamente lo contrario de lo que haría en una investigación cualquiera. Pise allí donde haya pisado Tichy, pero no siga sus huellas. Siga cualquier huella que nazca, muera o transite por allí, menos la del propio Tichy. Tómese todo el tiempo que necesite. Pero trabaje duro. Deseche todo lo que crea oportuno, aunque le haya llevado días conseguirlo. No dude en romper el folio y empezar de nuevo. Cuantas veces sea necesario. Empiece desde cero siempre que crea que es lo que debe hacer. Cuando piense que ha averiguado algo significativo, por ridículo que sea, empléese a fondo, intensifique su concentración. No desespere por el simple hecho de que todas sus intuiciones anteriores se cuenten por fracasos. La clave puede estar en el dato más baladí.

Sheppard respiró un poco. Tras una breve pausa prosiguió su listado de órdenes, ahora con un poco más de calma:

.....---Quiero que me tenga al corriente de sus avances, día a día, hora a hora, minuto a minuto si es menester. Infórmeme también de sus pasos en falso. Comuníqueme todo lo que le redulte novedoso, incluso si ha provocado un retroceso en la investigación. Sea paciente, pero persistente. Dispone usted del resto de su vida. Relájese si siente que su cabeza se embrolla. Pero saque el máximo provecho de su lucidez, en aquellas fases que le resulten productivas. Y le repito una vez más, no desespere. Sabemos que Tichy no existe. Y ellos no saben que lo sabemos. Esto es un as que escondemos en la manga. Utilícelo con astucia. Simule que persigue a ese estafador. Deje pistas bien palpables de que su objetivo es Tichy y observe hacia dónde le desvían. Pruebe una y otra vez. Compare los recursos con los que intentarán despistarle. Tome cada vez una vía contraria a la que le dicte el sentido común. Ellos presuponen en sus perseguidores una buena dosis de sentido común y juegan con esa presunción. En cada situación en la que usted les pellizque se encontrará con un camino limpio y despejado. Coja cualquier otro. Es posible que esos caminos conduzcan al mismo sitio. Y es posible que no. Persevere. Muévase de un lado para el otro. Que no le quede una baldosa por recorrer. Mientras sigan creyendo que sigue usted a Tichy podrá campar a sus anchas. Estoy seguro. Esa baza es nuestra y no podemos desaperovecharla. ¿Ha entendido todo lo que le le he dicho, Greg?

.....---Perfectamente ---contestó el Teniente con aplomo

.....---Pues puede usted empezar cuando quiera ---el Inspector sacó de nuevo la carpeta del archivador y se la entregó a su subordinado. Después siguió dando vueltas a su despacho, como una rata enjaulada.

.....---¿Me permite usted una última cuestión, Inspector?

.....---Dígame

.....---Pues verá. No es nada importante. Se trata de una simple curiosidad personal ---tartamudeó Greg con apuro

Sheppard percibió aquel gesto de inseguridad y trató de templarlo:

.....---No se corte ahora, amigo. ¿Qué es lo que le inquieta?

Gregory sonrió en su interior. Se había emocionado nuevamente al oir la palabra 'amigo' en labios de su jefe. Lo agaradeció en silencio, como había hecho antes.

.....---Mire Inspector, ---dijo--- es que pocas veces le he visto tan metido en un caso. No vaya a pensar que estoy enjuiciando su profesionalidad. Pero para tratarse de un asunto de esta índole... Quizás es que esperaba una actitud mas laxa por su parte.

El Inspector Sheppard se paró en secó. Se dirigió hasta su sillín y lo apartó con la rodilla. Se inclinó levemente apoyándose en la mesa con las palmas de sus manos.

.....---Oiga lo que voy a decirle, Greg ---Sheppard señaló a la venatana con un leve movimiento de cabeza--- Allí fuera siguen produciéndose delitos que me revuelven el estómago. Personalmente me importa un comino la carrera cibernética. Por mí, pueden seguir atrayendo a las masas con el señuelo de un paraíso virtual. Pueden continuar manipulando la mentalidad de la gente con el arma arrojadiza de los bits. La gente es muy libre de dejarse manipular por un simple código binario, si eso les llena, o cuando menos, si atempera su vacío existencial. Me importa un pimiento que eso suceda, aunque sé que cada uno de esos bits se traducen con su valor en libras. Me trae sin suidado que se monten estructuras de poder, que se olvide que somos 'carne'; que cieguen a las personas con simulacros de vida y de humanidad, que creen adicciones artificiales, que prospere la droga virtual... que copien, que plagien, que compren y que vendan. Todo me da lo mismo. Todo me deja completamente indiferente, Greg. ---Sheppard separó las manos de la mesa y se trasladó hasta la ventana. Se quedó contemplando fijamente a la calle, con su mirada fría y experimentada--- Pero no olvide una cosa. ---dijo mientras atravesaba los cristales con sus ojos--- Yo soy un Policía.

 

fin del capítulo 3º de
"Ciencia ficción, una novela de Ion Tichy"