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Ciencia
Más vegetación en el Norte

rescatado por Gandalf
 

Pórtico Luna


6 de Septiembre de 2001.

Los satélites de la NASA indican que durante las dos últimas décadas se ha producido un paulatino aumento de la vegetación en las latitudes de la Tierra situadas más al norte. La estación de crecimiento, además, se ha prolongado varios días.

La región afectada se encuentra situada por encima de los 40 grados de latitud norte, una línea imaginaria que va de Nueva York a Beijing, pasando por Madrid. Según los datos proporcionados por diversos satélites de teledetección, el aumento en el vigor del crecimiento de la vegetación se inició hacia 1981 y podría ser debido a un cambio de temperaturas relacionado con la acumulación de gases invernadero en la atmósfera.

La visión global de este fenómeno sugiere también que en Eurasia la exuberancia en el crecimiento vegetal es superior a la que puede verse en Norteamérica.

Los científicos tratan de relacionar las mediciones anuales de temperatura de la atmósfera con los índices de crecimiento vegetal y han podido comprobar que parece haber una clara conexión entre ambos fenómenos. El área de vegetación no se ha extendido pero la existente ha incrementado su densidad.

Un control de las épocas de aparición y caída de las hojas revela asimismo que en Eurasia la estación de crecimiento dura 18 días más. La primavera llega una semana antes y el otoño se ha retrasado unos 10 días. En Norteamérica, la prolongación es de unos 12 días.

Se trata de un hallazgo importante porque estamos ante una respuesta directa de la vegetación frente a los cambios ambientales. Además, una mayor cantidad de vegetación implica una mayor absorción de dióxido de carbono, lo cual podría afectar al ciclo global del carbono. Por un lado, una presencia de más gases invernadero como el CO2 en la atmósfera provoca un crecimiento vegetal debido al aumento de las temperaturas, mientras que este crecimiento, a su vez, ocasiona una mayor absorción del mismo gas, ocasionando un descenso de las mismas temperaturas. Sin embargo, hay gases invernadero, como el metano, que no son retirados de la atmósfera por las plantas, lo que podría suponer un desequilibrio futuro.

Información adicional en:
Goddard SFC.
http://www.gsfc.nasa.gov/topstory/20010904greenhouse.html

Boston University
http://cybele.bu.edu/