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Arte
Borges: la inmortalidad del Hacedor argentino

por Milagros Barberis
 

Pórtico Luna

Hace 15 años el escritor Jorge Luis Borges se sentaba frente a un tablero para jugar el último partido de ajedrez con la muerte. El hacedor argentino se encontraba cansado de llevar a cuestas sus 86 años, y su ceguera ya no le permitía distinguir las piezas. La "pálida dama" supo que era su oportunidad, practicó un "jaque mate" y se lo llevó sin pedir permiso.

El 14 de junio de 1986, en Ginebra, Borges dejaba esta tierra para convertirse en el escritor inmortal que trascendió tiempo y espacio, que supo antes que nadie que los laberintos, los espejos, los sueños, los tigres y la metafísica, tenían mucho para decir.

Nació el 24 de agosto de 1899, en el seno de una familia donde se mezclaba la tradición criolla y guerrera, con la sangre inglesa. Su abuelo y su bisabuelo, por parte de padre, fueron militares de fines del siglo XIX que participaron en las batallas por la independencia argentina. Su abuela paterna, por el contrario, nació en Birminghan, Reino Unido y tuvo una educación religiosa con inclinaciones literarias. Georgie —como lo llamaban sus allegados en la intimidad— entró al mundo de la literatura por invitación de sus padres. La enorme biblioteca que tenían en la casa de Buenos Aires, sumada al interés por las letras que sobrevolaba la familia, determinaron que aquel chico, de apenas 6 años, fuera la semilla de un fabuloso monstruo de la lengua española.

Cuentos, ensayos, poemas, crónicas, novelas y conferencias, ilustran la más prolífica obra que un autor puede brindar. Hoy, al igual que ayer, hablar de Borges es hablar de palabras mayores. Es mencionar a un hombre que hace de la ficción la más pura realidad, la más verídica historia, pero que también es capaz de transformar la fantasía en la verdad más absoluta.

Al cumplirse 15 años de su muerte, en la Argentina se sucedieron una serie de homenajes, pero seguramente el mejor recordatorio es bucear en sus Ficciones, descubrir los nombres responsables de la Historia Universal de la Infamia, entender qué es el Aleph y entrar siempre en las más absolutas Discusiones.

El mejor homenaje es leer a este poeta que supo ser inmortal, aunque, según decía, no era su deseo. Cuentan los que saben que, un día, mientras firmaba ejemplares en una librería, se le acercó un joven con el libro Ficciones y le dijo: "Maestro, usted es inmortal", a lo que Borges le respondió: "Vamos, hombre. No hay por qué ser tan pesimista".