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Internet
La Telaraña vuelve a mutar

por Igor Galo / El Norte
 

Pórtico Luna

¿Hace cuanto te conectaste por primera vez a Internet?
Aunque parezca increíble, en muy pocos años la Red ha crecido y mutado en varias ocasiones. La crisis de las empresas "punto com", el desarrollo de nuevos dispositivos de acceso, la integración de nuevos contenidos como el cine y la banda ancha cambiarán nuestro concepto de Internet, una vez más, en muy poco tiempo.

Internet 2 : otra dimensión
La actual Internet, creada como nexo de unión entre unos pocos centros militares y de investigación, está saturada. El continuo y alto crecimiento del número de usuarios, así como la aparición de nuevas tecnologías que consumen gran bando de ancha han provocado los primeros "atascos" en las autopistas de la información.

Para evitarlos, se está trabajando simultáneamente en dos líneas. Una es mejorar las infraestructuras, enterrando más y mejor, clave en todo el mundo. La otra es investigar una nueva forma de organizar la Red, un proyecto al que se han puesto diversas instituciones del mundo y han bautizado como I2 o Internet 2.

Las 180 universidades estadounidenses que desarrollan las investigaciones, junto con industria y entidades gubernamentales de Estados Unidos, desean aumentar de forma espectacular la velocidad de transmitir lo datos. También se espera modificar la forma de hacerlo para permitir comunicaciones de una calidad y eficacia desconocidas actualmente. Se pueden conocer más detalles de las investigaciones en www.internet2.edu.

Siempre y en cualquier lugar
La nueva Internet se caracterizará por estar presente, de formas diferentes, presentes en todos los aspectos de la vida cotidiana. En el coche, en el avión, desde la palma la mano o desde el televisor, será posible acceder a la información contenida en la Red.

Este mismo año, cerca de 1.5 millones de automóviles europeos se venderán dotados de computadora a bordo. Aunque su principal utilidad es la de orientación en carretera del conductor, muy pronto será posible recibir correo electrónico, o reservar mesa en un restaurante o una habitación de hotel desde el automóvil será posible gracias a la conexión de estos sistema a la Web.

Además, su conexión a la Red permitirá que los mapas de carreteras almacenados en estas computadoras se actualicen cada vez que haya un cambio de carrera o una obra en las vías.

También los pasajeros de los aviones podrán conectarse a Internet desde sus asientos. La aerolínea Virgin estudia ofrecer a sus pasajeros servicio de correo electrónico, así como acceso a una cantidad limitada de Webs, a finales del 2002.

La limitación de ancho de banda en la conexión entre el avión y la superficie obligarán a retener en la memoria caché del avión las páginas más populares (portales, periódicos, servicios como Hotmail), aunque permitirá el envío de e-mail en tiempo real.

La Internet a través de la pantalla de televisión es ya una realidad mucho más cercana. Más de 200 mil personas están abonadas a operadores de televisión como QuieroTv o Freedomland que ofrecen acceso a través de la televisión para aquellos menos acostumbrados a las computadoras.

Aunque "Internet desde la palma de tu mano", como señalaba el eslogan de Telefónica, no ha comenzado con muy buen pie, los expertos esperan una explosión del número de usuarios que en cuanto se desarrolle la tecnología UTMS que permita incluir imágenes en los móviles.

Si en Europa la tecnología WAP apenas a conseguido pocos cientos de miles de usuarios, en Japón el sistema DoCoMo que permite el acceso a páginas Web desde el móvil ya cuenta con varios millones de suscritos. La posibilidad de visualizar páginas Web, fotos incluidas, ha permitido incluso a la telefónica nipona NTT cobrar a sus usuarios casi 5 dólares al mes en concepto de contenidos.

La conexiones gratuitas, ya disponibles en casi todos los países del mundo, facilitarán mucho más las cosas. Ahora, y desplazando el portátil en los viajes, es posible conectarse sin pagar por el acceso en casi todos los países.

Tan sólo es necesario suscribir un acceso antes del viaje en cualquier proveedor que ofrezca el servicio de forma gratuita como, por ejemplo, www.freenet.de (para conectarse en Alemania), www.oneweb.be (Bélgica), www.free.fr (Francia), www.worldonline.co.uk (Reino Unido), www.freeaccess.nl (Holanda), www.interfree.it (Italia) o www.freei.net (Estados Unidos).

Pagar por los servicios
Hasta el momento, la mentalidad todo gratis ha imperado entre los internautas. ¿Por qué pagar por acceder a juegos, contenidos o servicios cuando existen miles de opciones casi todas de ellas gratuitas?

Se ha llegado a la paradoja del consumidor que es capaz de pagar por la edición impresa de una revista, pero no por acceder a su edición electrónica que ofrece información actualizada, servicios adicionales como hemeroteca, archivo gráfico, foros o correo electrónico, entre otros.

La crisis de las empresas "punto com", que no pueden sobrevivir únicamente de la publicidad, ha provocado un cambio en la Red. Para sobrevivir, será necesario cobrar una cuota de suscripción, al menos para aquellos servicios con un valor especial.

El caso de Napster, que pretender mantener a flote cobrando una cuota a sus socios a modo de videoclub, es el caso más llamativo, pero no el único. Algunos periódicos financieros internacionales, además de Web sites especializados, e incluso la Enciclopedia Británica han decidido cobrar al internautas por acceder a sus contenidos.

Algo que ya ocurría con los contenidos eróticos que han factura más de mil millones de dólares el último año según un informe de la consultora Forrester Research.

El lanzamiento de nuevos servicios como la películas por Internet, o la descarga de libros completos, cambiará la mentalidad del internauta. Aunque los servicios gratuitos seguirán existiendo, como existen las publicaciones gratuitas, los grandes medios de comunicación empezarán a cobrar a sus usuarios.

Cine por la Red
El ADSL y RDSI, el Internet por cable, la ampliación de la capacidad de las redes y las nueva tecnología de compresión de datos hace que muy pronto ya no será necesario acercarse al videoclub para alquilar una película. Será posible hacerlo por Internet.

Por el momento, los Web sites más osados colocan en sus páginas videoclips, cortos y trailers, ya que la velocidad de descarga de las conexiones actuales hacen imposible pensar en distribuir largometrajes por la Red.

Sin embargo, en Hollywood ya se están preparando para la nueva revolución del cine por Internet. Incluso una empresa ha diseñado un sistema de "largometraje multimedia".

Esta tecnología permitiría pinchar en cualquier elemento de una escena para conocer más acerca de él. Así, por ejemplo, podríamos hacer clic sobre las gafas de sol que Keanu Reeves lleva en el filme Matrix para saber que marca y modelo son, e incluso comprarlas en ese mismo momento.

¿Ciencia ficción?
En Estados Unidos esperan comenzar a distribuir filmes con esta tecnología en un par de años.

Mientras llega ese momento, algunas productoras de televisión ya ofrecen la primeras serie grabadas y difundidas exclusivamente en la Red. Aulas de sangre ( www.aulasdesangre.com), E-namorarte (www.laventanaindiscreta.com/elculebron) o Se busca un cadáver (www.sebuscauncadaver.com) son algunos de los ejemplos nacionales en España.

Además, se espera la aparición de programa similares a Napster para el intercambio de películas. ¿Qué ocurrirá en esta ocasión?