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Internet
Un planeta, una Red

por Computer Professional for Social Responsibility (CPSR)
Traducción de David Casacuberta para Asociación de Internautas
 

Pórtico Luna

1. La Red nos conecta a todos.

La naturaleza de las personas y el uso que dan a las tecnologías de red nos proporcionan un impulso natural hacia la interconexión universal. Puesto que el el flujo de informaciones en la red trasciende las fronteras nacionales, cualquier restricción dentro de un país puede ser también un límite a la libertad de aquellos que viven en otros países. El valor real de Internet se encuentra en la gente, y no en la tecnología. Puesto que cada usuario nuevo aumenta el valor de la Red para todos, el potencial de la Red no se alcanzará hasta que cualquiera que lo desee pueda usar la Red de forma amplia y libre.

2. La Red ha de ser abierta y al alcance de todos.

La Red debería estar al alcance de todo aquel que quiera usarla, sin tener en cuenta diferencias o habilidades económicas, sociales, políticas, lingüísticas o culturales. Tenemos que trabajar para asegurarnos de que todo el mundo tiene acceso al a tecnología, educación y apoyo para poder conseguir una participación constructiva y activa. Sin importar su condición, la gente común tiene el mismo derecho a enviar y recibir información que el poderoso y el influyente..

3. Los usuarios de la Red tienen el derecho a comunicarse.

Cualquier uso de la Red es inherentemente un ejercicio de la libertad de expresión, que deberá restringirse sólo cuando la libertad humana esté en un grave peligro. El derecho a comunicarse incluye el derecho a participar en la comunicación a través de la interacción, organización, petición, movilización, reunión, colaboración, compra-venta, distribución y publicación. La Red ofrece grandes posibilidades de aumentar el comercio global y la colaboración entre empresas, pero las restricciones sobre la información podrían destruir esas posibilidades.

4. Los usuarios de la Red tienen derecho a la privacidad.

A no ser que se les garantice una privacidad adecuada, los usuarios de la Red no se comunicarán o participarán de forma significativa. El derecho al a privacidad incluye al menos tres principios:

Los usuarios individuales de la Red deberían controlar la recolección, uso y discriminación de datos personales acerca de sí mismos, incluyendo la información financiera y demográfica. Los usuarios de la Red deberían tener libertad para usar cualquier tipo de medidas técnicas que aseguren la privacidad de todos los aspectos de sus comunicaciones. Los individuos tienen el derecho a controlar con quien se comunican, y cómo plantean tal comunicación. La privacidad implicada en la decisión de no comunicar debería respetarse.

5. Las personas somos los administradores de la Red, y no sus propietarios.

Aquellos que quieren cosechar los beneficios de una Red global compartida están obligados a respetar los derechos de aquellos que quieren usar la Red de forma diferente. Debemos trabajar para preservar la libertad y naturaleza abierta de la Internet actual como un recurso frágil que debe enriquecerse y transmitirse a nuestros hijos. Los materiales individuales que conformar la Red, como los cables, routers y servidores tienen propietarios cuyos derechos e intereses económicos han de respetarse. Sin embargo, de la misma forma que el ecosistema en el que vivimos no tiene propietario, la Red tampoco debería tener ningún propietario.

6. La administración de la Red debería ser abierta e inclusiva.

La Red debería estar administrada de una forma abierta, inclusiva y democrática para el mejoramiento de la humanidad. Las necesidades de todos aquellos afectados por la Red —incluyendo usuarios actuales, usuarios futuros y todos aquellos que no pueden o quieren ser usuarios— han de tenerse en consideración cuando se tomen decisiones técnicas, sociales, políticas y económicas relacionadas con las operaciones de Internet. Aunque la administración de la Red debería buscar aumentar su eficiencia, alcance y seguridad, no debería hacerse al precio de reprimir el uso de la Red y desanimar a los usuarios. La administración ha de facilitar y animar a usar cada vez más la red, en lugar de inhibirlo en la forma que sea.

7. La Red debería reflejar la diversidad humana, y no homogeneizarla.

La Red tiene el potencial para ser tan variada y multicultural como la propia vida. Puede facilitar el diálogo entre comunidades e individuos que, de otra forma, podrían no haberse encontrado, ni disponiendo de una docena de vidas extra. Sin embargo, la Red podría convertirse en una fuerza de homogeneización, suprimiendo la diversidad y apoyando un globalismo blandengue. Los individuos y la comunidades no deberían ser obligados a abandonar culturas y tradiciones locales para poder participar en la red. Para preservar la vitalidad que viene de una diversidad de puntos de vista, debemos actuar de forma que ayudemos a todo el mundo para que pueda participar como iguales.