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Bio-Tecnología
Un tratamiento genético prometedor para las enfermedades cardíacas avanzadas

rescatado por Pórtico Luna
Traducción de Juan Miguel de la Torre
 

Pórtico Luna


Fechado el 15 de Noviembre en Anaheim, California.

Por primera vez, hay una razón para creer que un tratamiento de base genética para las enfermedades del corazón puede funcionar de veras. El tratamiento - que dispara el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en corazones con severos daños arteriales - puede un día proporcionar una nueva opción viable para miles de americanos que sufren del corazón.

Hoy, las opciones de tratamiento para la gente con enfermedades cardíacas abarca desde los fármacos hasta los procedimientos quirúrgicos que abren arterias bloqueadas y suministran flujo sanguíneo al corazón. Pero el éxito de estos tratamientos ha creado otro problema. "La gente está viviendo más tiempo con problemas del corazón y está teniendo más operaciones. Así, el número de personas que ha agotado todas las opciones existentes de tratamiento se está incrementando constantemente.", ha dicho David Faxon, doctor en medicina y presidente de la Asociación Americana del Corazón a Web M.D.

Está última opción en el tratamiento se encuentra aún en las primeras pruebas, pero descansa en el uso de los genes para producir las proteínas llamadas Factores de Crecimiento (Growth Factor) que estimulan el crecimiento de nuevos vasos en el corazón. El estudio piloto marca la primera vez que el tratamiento con el Factor de Crecimiento llamado VEGF-2 funcionó mejor que el tratamiento con inyecciones de placebo, según el investigador Douglas Losordo, Doctor en medicina del Centro Médico St. Elizabeth de Boston.

Dice que ocho de los doce pacientes tratados con VEGF-2 vieron incrementado el flujo de sangre al corazón, indicando que el gen causó el crecimiento de nuevos vasos.

Las mejoras fueron evaluadas por tests en cintas andadoras, que miden la cantidad de ejercicio que una persona con problemas de corazón puede realizar antes de sentir dolor en el pecho, a la vez que un informe de primera mano de los síntomas. Pero estos resultados subjetivos fueron verificados con técnicas de obtención de imágenes de alta tecnología que permitieron a los investigadores ver los nuevos vasos sanguíneos en el corazón.

Los pacientes que fueron incluidos en el estudio no tenían otras opciones de tratamiento, según Losordo. Habían tenido tantas cirugías de by-pass y tantas operaciones para desbloquear arterias que ninguna cirugía o procedimiento podía "resolver el problema", dijo.

Losordo presentó los resultados en el encuentro de La Asociación Americana del Corazón. Diecinueve pacientes fueron estudiados y 12 fueron inyectados con VEGF-2 en sus corazones enfermos usando un catéter especial. Otros siete pacientes se sometieron al mismo procedimiento, pero se les inyectó una solución salina.

Las noticias del éxito del estudio llegan sólo semanas después de la muerte de Jeffrey Isner, doctor en medicina, pionero en el tratamiento con VEGF-2. Isner trabajó con Losordo en el centro médico Santa Elizabeth. Todos los hablantes en la rueda de prensa alabaron la contribución de Isner al campo de la terapia genética.

Otro estudio mostró cierto éxito en el uso de la terapia genética para tratar enfermedades del corazón. Richard Schatz, médico de la Clínica Scripps, en San Diego, informó de un seguimiento de dos años a 30 pacientes, de edad entre 39 y 77 años, a los que se suministró inyecciones de VEGF-2. Todos los pacientes fueron desahuciados por enfermedad del corazón antes del tratamiento. Pero dos años después de las inyecciones, el 83 % de los pacientes tenía poco o ningún dolor de pecho y había retornado a sus vidas activas.

Jacque Braswell, de 70 años, de La Mirada, California, fue sometida a tratamiento con VEGF-2 hace 2 años y dice que ya no toma ningún fármaco para tratar la angina. Antes del tratamiento, su dolor de pecho era tan intenso que no podía cruzar una habitación sin sufrir. Ahora, baila regularmente y ha hecho un viaje a Irlanda.

Losordo dice que él y otros investigadores están planeando un gran examen clínico del VEGF-2. Schatz dice que el tratamiento podría ser aprobado por la FDA (Food and Drug Administration) en tres o cinco años.

Más información:

http://my.webmd.com/content/article/1675.52590