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Ensayo literario
Anatomía de un aniñado

por Petronio Rafael Cevallos
 

Pórtico Luna

Establezcamos la genealogía del término aniñado. Aniñado es el nombre genérico, acuñado en los sectores populares de Guayaquil, con el que se denominaba a los vástagos de la burguesía agroexportadora. La apariencia y manerismos afeminados de los mismos eran percibidos como una perniciosa afectación inducida por afanes extranjeristas y aristocratizantes. Sin perder éste su significado original, el vocablo aniñado ha pasado a incluir a todo arribista, o hijo de arribista, rico, nuevo rico y seudo rico; es decir, a cualquier postulante a hidalgo ("hijo de algo"): Individuo con pretensiones, mucho más ficticias que reales, de rancio abolengo y con delirios de patricio linaje.

El aniñado es la versión ecuatoriana de los ubicuos "pepitos" y de los universales "niños bien", cuyos rasgos y características conforman un síndrome psicosociológico muy particular. El aniñado se identifica a través de un estilo de vida marcado por la consciente o inconsciente adopción de costumbres foráneas, principalmente norteamericanas y europeas. Anglicismos, galicismos y barbarismos, en general, plagan el habla del aniñado. Profesa una religiosa devoción y una fidelísima emulación de modas y atuendos extranjeros. La mayoría de estos "pepitos" tropicales se asemeja a las flores de invernadero: Pretenden existir en un ambiente exclusivo y artificial, ajenos al medio autóctono y vernacular. Adolecen del complejo "Príncipe Azul", los varones; y del complejo "Bella Durmiente" o "Cenicienta", las hembras, a las que se conoce como aniñadas.

El aniñado es un producto estrictamente urbano. Crece creyendo que el país entero, su población y sus recursos, están incondicionalmente a su servicio y disposición. Consumidor consumado, su modus vivendi se basa en el vampirismo económico. El aniñado vive para aparentar y figurar. Su aporte a la sociedad es nulo. En consecuencia, el término aniñado ha llegado a significar un extenso surtido de connotaciones peyorativas: adamado, adefesioso, adulador, afeminado, alevoso, amujerado, artero, asexual, atorrante, badulaque, bocón, burgués, casquivano, chambón, chulo, comodín, comodón, convenienciero, dandy, ególatra, engreído, estereotipado, extranjerizante, fanfarrón, fantoche, figurín, figurón, filisteo, fullero, golfo, gorrón, invertido, mangoneador, marica, maricón, parásito, pedante, pelafustán, pechugón, pequeñoburgués, petimetre, petulante, pipón, prepotente, señorito, sodomita, superfluo, tarambana, trinquero, tronchista, vividor, venal, etc. En pocas palabras, "aniñado" es una acepción que en el Ecuador describe a un elemento esencialmente fatuo, superficial y parasitario.

 

De la novela De otros héroes. Editorial Mambrú: Nueva York, 1992.

© Copyright: Petronio Rafael Cevallos, 2002