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Swordfish: tan cerca de la realidad

 

Pórtico Luna

No podía creerlo, simplemente era inconcebible. Algún hacker lo logró de nuevo, pensé inmediatamente. No habría otra manera de explicar el mensaje que me ofrecía la pagina de inicio de Yahoo! © . Ataque a Estados Unidos ©. Las torres gemelas destruidas ©. Y algunas cabezas más que resumía en pocas líneas lo que estaba pasando en New York. Nada de eso podría estar pasando. ¿Quién podría pensarlo? Si, sin duda, algún ingenioso hacker había conseguido hackear el sitio y ahora ofrecía una versión adulterada... pero, ¿y la galería de fotos firmadas por AP ©? No, algo estaba pasando. ¿Tal vez una muy buena campaña de publicidad para una nueva película del salvador del mundo Bruce Willis©?, dónde ahora luego de el colapso que implicaría la destrucción de las torres gemelas surgiría de entre los escombros para terminar finalmente, si, finalmente con los terroristas que se han encargado de hacer de su vida un infierno en las últimas 3 Duro de matar ©...

Pero no, por ningún lado el logotipo de la compañía productora y/o distribuidora o el rostro del siempre confiable héroe de chicos y grandes. Finalmente comencé a sentirlo en el ambiente, tal vez contagiado por el pánico de los rostros de las fotos y lo realista de la destrucción, o tal vez por que la página de cnn (www.cnn.com) no abría ni Notimex (www.notimex.com.mx) ni reuters (www.reuters.com) y por que cuando por fin pude acceder a El País (www.elpais.es) ya tenía abierto el correo de Hotmail (www.hotmail.com) lleno de mensajes con la información.

Después todo fue un sumergirse en especulaciones y estupefacción al entender que no se trataba de ninguna película con campaña de publicidad dispuesta a utilizar el tremendismo de Orson Welles al radiar La guerra de los mundos y crear un pánico nacional. No, la realidad es tan ficcionable como casi cualquier cosa (y si me apuran hasta podría olvidar el casi). Y ahí estuve, más de dos horas tratando de entender que estaba pasando y recordando como un maldito Deja Vú a John Travolta y su discurso fascista-patriotero sobre la necesidad de escarmentar al terrorismo mundial en una película verdaderamente basura, pero que ahora se volvía tan actual.

Un hacker delgado y músculos (el wolverine de X-Men) es reclutado para trabajar para una especie de Bond fascista (que a su vez trabaja bajo las ordenes de un senador norteamericano dispuesto a defender con uñas y dientes el status quo y todo lo que implique blanco y protestante) que necesita derribar unas barreras electrónicas para acceder a unos fondos congelados que el FBI logró acumular a lo largo de una operación para atrapar a lavadores de dinero.

En este momento lo de menos es la historia y su, en todos momentos predecible, desarrollo. Incluidas la escena de la explosión dentro del banco que no deja de ser impresionante y el desnudo de los pechos de Halle Berry (ex Storm en la misma película de hace rato) tan forzado, que se pasea como la chica mala que esta tan buena durante toda la película, sin otra función especifica que engatusar al demonio de las computadoras (Hugh Jackman), como chica Bond.

Nada en la pelí es creíble y la verdad es tampoco importa. Pero lo que inquieta es lo otro, la motivación del bueno que es malo que en realidad es bueno (Jonh Travolta, por si no quedo claro) por que lo único que quiere es preservar es su verdad (la verdad norteamericana) por encima de cualquiera otra. Esas otras que no sólo no existen, existen y son malignas y se pasean por la pantalla sin dejarse ver jamás como rostros talibanes (cualquier referencia a Osama Bin Laven no es mera coincidencia). La necesidad del otro como lo menciona Humberto Eco en "En qué creen los que no creen en nada" , (es el otro lo que nos da forma) está anulada en cuanto para este superagente el otro es un peligro por que piensa diferente a él, y lo único que busca es la destrucción de lo que implique amenaza ante su forma de vida. Un fundamentalismo en contra de otro fundamentalismo

De acuerdo con Jean Baudrillard la anulación del contrario nos sumerge en una dinámica parecida a los problemas genéticos de las familias reales y de todas aquellas en donde la preservación de la pureza racial ha impedido el intercambio de información genética que enriquezca la biblioteca básica. Una maldita espiral sin retorno. Cuando no hay ese otro se pierde toda posibilidad de evolución. Lo mismo sucede cuando no hay competencia. Ante la ausencia de retos la mediocridad y ante eso el fin de la humanidad como ente evolutivo. Y ahí si el fin de la historia.

Ahí apunta todo. Occidente ahora tiene un pretexto para atacar aquello que aún no termina de infectar culturalmente, y si ese no fue el camino, siempre estará el de la guerra para hacerse oír por encima del estruendo de los cañones. Estamos ante esa posibilidad, la aniquilación de la otredad.

Sin duda Swordfish resultó ser una película emblemática de los tiempos que corren. Y Bruce Willis, a pesar de todo jamás se presentó a salvar al mundo (occidental Of course) .Y ya como colofón algunos de los argumentos que le espeta Gabriel (Travolta) al hacker con respecto a la declarada guerra del odio en contra del otro:

"Si nos matan a uno nosotros les matamos a miles
Si nos hunden un barco nosotros les bombardeamos una ciudad"

SWORDFISH
Dir: Dominic Sena
Guión: Skip Woods
Edición: Stephen E. Rivkin
Diseño de producción: Jeff Mann
Fotografía: Paul Cameron
Con: John Travolta, Hugh Jackman, Halle Berry, Sam Shepard, Drea de Mateo
EU 2001

Ernesto Aroche