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¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?

 

Pórtico Luna

Decir, "Buenas noches, dulces sueños y que Morfeo te reciba en sus brazos", es una forma de despedirnos de un ser querido que parte a tierras misteriosas: La inconsciencia, el estado Teta, el estado Delta.

¿Pero luego qué? ¿A dónde va, y qué pasa una vez que llega ahí? Sobretodo cuando el durmiente asoma una sonrisa y suelta una carcajada. Sobretodo cuando el durmiente mantiene una charla con alguien que parece muy buena gente. ¿Entonces qué sucede ahí? ¿Qué hacemos en tales casos? ¿Nos convertimos en espectadores de dicho "performance"? ¿O simplemente nos volteamos y nos tapamos con la almohada?

Esto me recuerda un film que vi hace tiempo que manejaba un concepto interesante. Se llamaba "El piso trece", y en ella un personaje entraba a los sueños de otro personaje y vivía su sueño, manipulándolo a su antojo. Luego el afectado, al despertar, no entendía nada de lo que había soñado o el lipstick que traía en la camisa. Todo era una gran confusión y perdida de tiempo para él.

Pero me hago la pregunta y no es una pregunta trivial o sensacionalista, sino una pregunta honrada de una persona dizque honrada: ¿En realidad habrá ese tipo de comunicaciones de cerebro a cerebro mientras dormimos?

Yo creo que no se puede descartar la posibilidad. No, no creo. Porque nomás falta (como suele suceder cuando descartamos esa posibilidad) que dentro de 10 años un científico japonés declare a los medios de comunicación que ha encontrado en nuestros cerebros una especie de glándula, que funciona como receptor y transmisor, y cuya única función es permitir la comunicación con nuestros prójimos, a un nivel más sutil, a un nivel mas relevante, mientras dormimos.

Sea lo que sea, yo no sé si eso va a suceder. Lo mas probable es que no, porque esas cosas nunca suceden. Pero qué podemos pensar cuando un día llegamos al trabajo y una rubia que nunca hemos visto en la vida, nos dice: "¿Te conozco?"

Muchos hablan del deja-vú, o la conciencia colectiva, pero yo me voy mas por el lado de las comunicaciones de cerebro a cerebro mientras dormimos. A lo mejor esa rubia fue nuestra novia en el sueño de anoche, y ahora se siente extraña porque no le hemos hablado por teléfono para saludarla.

Bruno Ruíz