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Bruce Willis, el único y verdadero Mesías

 

Pórtico Luna

I

En casa Papá y Mamá le rinden culto a Elvis Presley, aunque yo sé que a escondidas mamá le ha prendido veladoras a Pedrito Infante. Dicen las malas lenguas que Elvis y Pedro son el mismo, que tan sólo se trata de un ardid publicitario y regional para latinizar la imagen del redentor, igual que hicieron los españoles con los ídolos aztecas que transfiguraron en santos.
Pero eso dicen las malas lenguas. Yo creo que mamá tan sólo está enamorada del de Guamúchil y nada más, por eso le lleva flores a donde dicen que está su tumba, pero sabe que al morir tendrá que llegar a Graceland, claro, si se porta bien.

II

Paco, el más joven de mis tíos, dice que todo eso es una patraña. Que Elvis no es más que un buen chico norteamericano mimado que finalmente decidió que lo mejor era cumplir con la patria, por eso él lo detesta, aunque nunca ha negado su papel de profeta, pero no es como la gente lo cree, dice mi tío. Él (Elvis) es como Juan el bautista, quien vino para prepararle el camino al verdadero redentor.
A lo mejor mi tío tiene razón. Pero no lo creo. Lennon con toda su predica de amor no es el verdadero salvador, aunque podría sin duda parecerlo. Lo que nadie sabe es que los dos (John y Elvis) son descendientes directos del rey Salomón (cada uno por distinta línea de parentesco)

III
Mi vida siempre había carecido de sentido. "All you need is love" tiene mucho de romántico pero poco de práctico y en los noventas es puro anacronismo inservible e insufrible. ¿De verdad pensaba mi tío y todos sus amigos que tirados todos la cama podrían transformar al mundo y salvar su alma?
No. Son puros infiernillos de pólvora. Luces brillantes que sirven para despistar. Quienes puedan leer las señales saben que son sólo antecedentes, escalones para preparar a la humanidad para la llegada del verdadero Mesías.

IV

¿Por qué será que sólo los nacidos después de los años ochenta entendemos que la verdadera luz únicamente puede venir de un héroe? ¿Cómo podemos esperar que los bailes desenfrenados y movimientos pélvicos o el amor por si solo nos lleven a ese mundo mítico (que no es un campo de fresas ni Graceland) que se parece mucho a un juego de Play Station y del que tanto hablan y que nos corresponde al morir.?
Cualquiera que no sea de nuestra generación no puede entender las claves que nos ha enseñado la televisión, los cómics (en especial el manga japonés, pero también las historietas de superhéroes)

V

Hay algunas seudo religiones, desviaciones del camino original, a veces copias burdas, otras planteamientos interesantes pero la más de las veces con poca congruencia entre si. Algunas basan sus principios en la incertidumbre de los complots y a pesar de vivir en el error son muchos sus adeptos. Ellos tienen a la figura de Fox Mulder como su guía espiritual y a Chris Carter como el escribano de su historia. Su libro sagrado viene en formato de tabloide sensacionalista y han llegado a creer que MIB (Hombres de Negro por sus siglas en inglés) es como los evangelios apócrifos, es decir, no son reconocidos por las altas autoridades pero están basados en hechos reales.

VI

"El cielo está hecho de plástico reciclable e iluminado con luces estroboscópicas multicolores"
Hay otros quienes creen que Neo (alter ego de Keanu Reeves) es la luz, por que él es quien vence al demonio encarnado (sic) en unos y ceros. Pura alegoría virtual. Aunque estos últimos no están tan equivocados se quedaron en la primera fase. No alcanzaron a comprender que eso era sólo el inicio, que todo a sido una sucesión de supuestos para parir una verdad: la verdadera luz sólo puede venir de un verdadero héroe, del último boy scout, de quien ha salvado a la tierra aún antes de ser divino, aún antes de ser invulnerable.

VII

El único redentor posible es Bruce Willis, quien antes de ser ungido con la invulnerabilidad salvo al mundo de su destrucción inminente, en más de una ocasión.
Nuestro hombre empezó como un individuo más entre el montón, atormentado y violentado por el mundo, al parecer heredero en los noventas de la tradición del cine negro de los 70 (emulo de Harry el sucio vaya) y en general de los personajes de Dashiell Hammet. Ha pesar de su matrimonio con Demi Moore (quien ha tenido una relación cercana con el príncipe de las tinieblas y sus demonios) su mirada es triste. Le duele lo que pasa en el mundo (hasta se rumora que no voto, asqueado de la política exterior norteamericana) y por fin, ahora, a llegado el momento de esparcir la voz olvidada de su padre.

VIII

Quien iba a imaginar que sería un hindú (M. Night Shyamalan) el encargado de mostrarnos al salvador. Quien pusiera los reflectores y descubriera el último sello de la profecía.

 

Ernesto Aroche