corner
a
 



 

 

 

 
El Eternauta - 012

 

Pórtico Luna

Corren malos tiempos para el periodismo independiente. En un corto espacio de tiempo (seguramente por la proximidad de elecciones autonómicas y municipales) los besabebés se han lanzado sin ningún pudor a la arena mediática con el objetivo de atar bien corto a los grandes medios de comunicación.

Así, por ejemplo, el gobierno del señor Aznar ha cambiado la ley de Televisión privada para permitir que un solo accionista pueda poseer el 100% de una cadena de televisión, lo que se ha traducido en la toma de Telecinco por Silvio Berlusconi, a quien sólo falta que se le indulte por haber quebrantado la ley haciendo lo mismo que ha hecho ahora con el beneplácito de las autoridades: es decir, controlar la mayoría de las acciones de una cadena.

Ello por supuesto, le ha sentado bastante mal al Grupo Correo, hasta ahora el accionista de referencia de Telecinco y responsables de que los servicios informativos de la cadena sean los más prestigiosos de España. Algunas voces ya apuntan a una pronta salida del grupo vasco del accionariado, probablemente junto con buena parte de la redacción.

De momento, las mentes maliciosas y desconfiadas podrían tener la tentación de relacionar la reentré de Il Cavaliere con la fulminante caída de Caiga Quien Caiga.

En otro frente, prosigue la merma de la pluralidad al aprobar el Consejo de Ministros la fusión entre Canal Satélite Digital y Vía Digital, las dos principales empresas de televisión de pago del país. El ente resultante tendrá casi un monopolio absoluto en dicho mercado, con la única competencia de los operadores de cables, todavía con un índice muy bajo de penetración en los hogares y que no dejan de denunciar las trabas que les pone Telefónica, accionista principal de Vía Digital y operador dominante en el campo de las telecomunicaciones.

Así que a partir de ahora tendremos un gigantesco conglomerado que comprenderá: dos de las tres televisiones privadas del país ( Canal + y Antena 3); las dos principales cadenas de radio ( SER y Onda Cero); el 85-90% de los clientes de tv de pago ( Canal +, Canal Satélite Digital, Vía Digital); los principales periódicos del país ( El PAÍS, EL MUNDO, LA VANGUARDIA ); la casi totalidad de derechos de emisión de las principales competiciones deportivas, series y películas, españolas y americanas... por no mencionar que Telefónica es con mucho el principal anunciante del país, seguido por El Corte Inglés, accionista de Prisa y parte, por tanto, del nuevo engendro.

En definitiva, prácticamente todo lo que veamos, oigamos o leamos vendrá controlado por estos señores.

¿He hablado antes de personas maliciosas y desconfiadas?

Y la última chacalada la han cometido los señores del Departament de Presidencia de la Generalitat de Catalunya, que , oliéndose que les pueda faltar el apoyo de los estómagos agradecidos que han ido colocando a lo largo de 23 años en todos los medios de comunicación controlados por la administración, se han puesto las pilas a la hora de tejer una red de emisoras de radio controladas por gente de su confianza.

Y por si no había quedado lo suficientemente claro en el último reparto de licencias que se hizo por concurso, ahora han decidido otorgar un nuevo paquete de licencias... ¡a dedo! ¡ Sin concurso ni nada! ¿Pa qué, pa cagarla? Así saben que son todos de la cuerda.

Lo sorprendente es que no ha dimitido nadie por este asunto. Y no digo ya ir a la cárcel...

¿Ustedes lo entienden?

Pues yo no. O no lo quiero entender.

¿No será que me estoy volviendo desconfiado?