corner
a
 



 

 

 

 
Todófagos

 

Pórtico Luna

Hoy, y de forma excepcional, su Doc les acercará a la realidad, una realidad a la que he tenido acceso gracias al testimonio de una persona que estuvo al servicio de un "Todófago." Sí, han oído bien, "Todófago."

Él lo llama así, "Todófago," ya que no se encuentra en el diccionario palabra que pueda calificar o definir a este tipo de personas y fue a través del relato de la relación que mantuvo mi amigo con dicho individuo de cómo pude entender su significado:

Esta persona fue contratada por un "Todófago", el Sr. Plin, en calidad de cocinero personal. El resto del servicio lo componía su secretario personal, un interiorista y un televisor; nadie mas vivía en la casa.

El primer día, jueves, el secretario personal del Sr. Plin le comunicó que preparase para el Sr., como todos los jueves, una paella para seis personas. Nuestro cocinero se entregó a su trabajo con especial esmero, era su primer día y quería impresionar el paladar de su nuevo jefe. Él mismo quiso servir su flamante paella para seis y lo primero que le impresionó fue el aspecto de su jefe: enorme, amorfo, embutido en un chandal multicolor, el Sr. Plin era el único comensal y sin mediar palabra empezó a engullir, directamente de la paella a una velocidad de vértigo utilizando una cuchara de considerables dimensiones. Lo que no podía imaginar es lo que sucedería a continuación: presenció atónito cómo su jefe devoraba el marisco entero, sin pelar, lo mismo hizo con las almejas, mejillones…todo, se lo comió todo (al ver su cara el secretario le hizo un gesto tranquilizador) que no lo tranquilizó en absoluto, ya que la última cucharada fue el final de la cuchara misma, la masticó sin esfuerzo, y con la misma naturalidad devoró la paella. Nuestro cocinero intentó convencerse a si mismo, sin mucho éxito, de que su jefe expresaba de esa manera su satisfacción por una buena paella y que a continuación se chuparía los dedos, eructaría y se acabaría la pesadilla…pero no…el Sr. Plin prosiguió con su festín: la servilleta, el mantel y la mesa fueron devorados. Nuestro cocinero no pudo ver el final ya que se desmayó antes de servir los postres.

Las digestiones del Sr. Plin suelen ser largas y pesadas dependiendo de los ingredientes de cada comida (obviamente, no es lo mismo una mesa de madera que una metálica, por ejemplo) y suelen durar entre dos y cuatro días; durante ese periodo su jefe cae en un estado de semi letargo frente al televisor mientras su organismo, como el de cualquier mortal, asimila los nutrientes y como cualquier mortal expulsa el resto, pero dada su dieta tan variada como poco asimilable, lo que expulsa son objetos de lo más variopinto, estos objetos son recogidos por su secretario particular que los selecciona, cataloga y evalúa para su posterior venta.
Estos objetos se pueden encontrar en tiendas de regalos, esas tiendas a las que acuden personas desesperadas.

Quiero expresar mi agradecimiento a T.H.C. gran cocinero y mejor persona por su testimonio.

En sucesivas intervenciones se intentará responder a los interrogantes que a partir de aquí se nos plantean:
¿qué beben los todófagos?
¿son unos irresponsables?
¿sólo están disponibles en tiendas de regalo?
¿tiene sentido decir "qué mierda de regalo"?
y sobre todo ¿dónde está Mike?